Lifschitz, no ofenda a los cristianos
Por estos días, recorriendo el parque Independencia, me encuentro ante una imagen desagradable y repudiable para todo cristiano, ni más ni menos que la expresión artística de un Cristo crucificado en un avión de combate desarrollado por el artista León Ferrari. Ahora bien, lo ofensivo no es la obra de arte, ya que en una sociedad en donde deben primar el diálogo y la pluralidad no es prudente ni democrática la utilización de la censura...

Lunes 19 de Octubre de 2009

Por estos días, recorriendo el parque Independencia, me encuentro ante una imagen desagradable y repudiable para todo cristiano, ni más ni menos que la expresión artística de un Cristo crucificado en un avión de combate desarrollado por el artista León Ferrari. Ahora bien, lo ofensivo no es la obra de arte, ya que en una sociedad en donde deben primar el diálogo y la pluralidad no es prudente ni democrática la utilización de la censura. Empero, el símbolo de la ofensa y por ende el repudio se centra en el hecho de que dicha obra se encuentra expuesta en una gigantografía en las puertas del Museo Municipal J. B. Castagnino, o sea en un espacio público, por ende un espacio de todos y no de algunos. Ante lo cual, y siguiendo con los postulados que dictan mis creencias, le solicito al señor intendente que tenga a bien conservar dichas expresiones artísticas en el espacio privado. Que la muestra esté en el interior del museo no es negativo, lo negativo es la publicidad y utilización del espacio público. Conducta que desde hace un tiempo a la fecha viene sosteniendo la actual gestión de gobierno a través de acciones a favor del aborto, de la eliminación de animales, etcétera. En conclusión, acciones que en el ámbito privado pueden llegar a ser aceptables, pero que sin dudas en el espacio publico, de todos, lo único que generan como impacto son los enfrentamiento de los ciudadanos, la eliminación del diálogo como mecanismo de consenso y el impulso de acciones coercitivas por parte de los grupos que se encuentran representados por estas acciones de gobierno. Por lo cual, y desde este espacio, le sugiero el sexto mandamiento: "No cometerás actos impuros" en caso que sea creyente, o bien, desde una postura pragmática: "Respete las diferencias e impulse una ciudad para todos".
Edgardo C. Glavinich,
DNI 25.727.498
edgardoglavinich@gmail.com