Viernes 10 de Septiembre de 2010
Los conductores rosarinos no respetan sus vidas ni las de los otros. Automovilistas y motociclistas en un porcentaje altísimo parece que disfrutan manejando y provocando reiterados incidentes que arruinan la felicidad de muchas familias. En verdad parecen malditos. El pasado lunes 6 de septiembre por la madrugada en un accidente de tránsito un taxista falleció en el macrocentro rosarino. A la mañana de ese mismo día en otra colisión un transporte escolar que transportaba a doce chicos volcó y milagrosamente no hubo heridos de gravedad en barrio Echesortu. El rosarino sale a la calle con su rodado de 2 o 4 ruedas y no respeta nada. Para él los semáforos, las señales de "pare" o "despacio escuela" y las sendas para peatones son meramente decorativas. En las esquinas todos colocan la trompa de su vehículo y quieren pasar primero, sin importar quién circula por la derecha, para demostrar que son más hombres que los otros. Por desgracia hasta las mujeres que al volante eran tiempo atrás mucho más cuidadosas, también se copiaron de los varones y manejan "como machos", no respetan ninguna cosa y lo que es peor aceleran cuando deben frenar y viceversa. Un clásico del conductor de nuestra querida ciudad es conducir hablando con el celular en la mano con el peligro que esa actitud origina. Otro rubro es el de la madrugada con los inconscientes que se suben a sus bólidos totalmente alcoholizados y sin ninguna posibilidad de poder distinguir entre un elefante y un semáforo. La velocidad permitida nadie la respeta, y a las autoridades municipales les interesa colocar radares móviles en lugares para facturar y no para proteger a los indefensos peatones que se animan a cruzar las peligrosas calles de la urbe. Sin ir más lejos en pleno Mundial de Hockey las chicas españolas no podían comprender que nadie respete en las esquinas el paso de los transeúntes. Los funcionarios competentes deberán resolver de manera urgente este grave problema del caótico tránsito rosarino para evitar más desgracias y tener mucho cuidado cuando entregan a muchos psicópatas el carné para conducir. Deberán poner carteles visibles en todos los distritos avisando que esa no es una licencia para matar.
Daniel Ciúffoli,
daniciu@hotmail.com