Libertad de trabajo
Esto que está pasando en mi país es muy lamentable, y lo digo en todo sentido y sobre cualquier tema que abordemos. Soy uno de los primero técnicos mecánicos en automotores recibido en el año 1950. No terminé Ingeniería porque las horas de trabajo en las empresas no bajaban de doce horas, tanto en turno noche como mañana.

Sábado 11 de Julio de 2009

Esto que está pasando en mi país es muy lamentable, y lo digo en todo sentido y sobre cualquier tema que abordemos. Soy uno de los primero técnicos mecánicos en automotores recibido en el año 1950. No terminé Ingeniería porque las horas de trabajo en las empresas no bajaban de doce horas, tanto en turno noche como mañana. Además, la demanda de técnicos era buenísima. Gracias a eso, en 20 años me casé, compré mi casa, mi primer auto y viví como clase media relativamente buena, lo mínimo que uno puede pedir en un país como Argentina. El resto, hasta que me jubilé, fue decayendo con sobresaltos hasta el año 1995 donde toqué tierra y ni mis conocimientos ni mis estudios extras, estadística, control de calidad me salvaron y terminé, sin desmerecer a nadie, mis últimos seis años de chofer de un taxi, lo que si bien me dio de comer, el sueldo bajo me perjudicó cuando me jubilé ya que tomaron los últimos 10 años de referencia y me terminaron jubilando con la mínima como cualquier persona que nunca aportó. Desde el año 2000 vengo pidiendo a la Municipalidad de Rosario, por supuesto ofreciendo como exigen un O km, para que me otorguen una chapa de remís; siempre me la negaron, tres reclamos, tres negaciones. Con qué derecho pueden negar, según la Constitución, la libertad de trabajo. Ya con 60 años sos viejo para las pocas empresas que quedan. Lo más cerca que me quedaba era manejar. Los chinos vienen y ponen fábricas o negocios en mi país y yo no pude conseguir una chapa de remís. Que Dios y la patria se lo demanden, yo soy simplemente un hombre de buena voluntad.

Francisco C. Rullo

DNI 6.025.260