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Liberan en Caracas a casi todos los estudiantes detenidos

Fueron arrestados 243 en una redada contra campamentos de protesta y acusados de "terrorismo". Pero apenas 11 recibieron cargos graves.

Lunes 12 de Mayo de 2014

La fiscalía de Venezuela aseguró que liberó a la gran mayoría de los 243 jóvenes detenidos el jueves, cuando acampaban en plazas y calles de Caracas en protesta contra el gobierno. Este había calificado a los acampantes de "terroristas". Apenas once continuaban detenidos, y el resto fueron liberados luego de ser procesados y con la obligación de presentarse periódicamente en tribunales. Las masivas redadas recibieron críticas de la ONU.

El desmantelamiento de cuatro campamentos y los arrestos de manifestantes han reavivado las protestas que sacuden desde febrero a la nación petrolera. Según un comunicado de la fiscalía general, ocho de los detenidos fueron trasladados a una cárcel en el centro de Caracas y tres a los calabozos del temido servicio de inteligencia por presuntos delitos como "porte ilícito de arma de fuego", "incitación a la desobediencia", "daños violentos a la propiedad" y "agavillamiento" o asociación para delinquir.

A tres jóvenes se los dejó en libertad bajo fianza, 155 deberán presentarse periódicamente ante los tribunales, mientras que 15 de los imputados serán sometidos a tratamientos médicos para "su plena recuperación en cuanto al consumo de drogas".

Desde principios de febrero miles de venezolanos han salido a las calles para protestar por la inflación, del 60 por ciento anual, el desabastecimiento de productos básicos como leche y papel higiénico, y la delincuencia que, según la ONU, convirtió a Venezuela en el segundo país más violento del mundo.

Los manifestantes culpan del deterioro de la calidad de vida al presidente Nicolás Maduro, elegido hace un año por estrecho margen tras la muerte de su mentor, Hugo Chávez. Las protestas han dejado 42 muertos, 800 heridos y 2.800 detenidos, 161 de los cuales permanecen tras las rejas. Maduro asegura que las protestas buscan derrocarlo y que cuentan con el apoyo de Estados Unidos.

La redada contra los campamentos llevó al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos a denunciar el "uso excesivo de la fuerza", y contribuyó a resucitar las protestas, que habían perdido intensidad. El sábado, miles de opositores marcharon por Caracas, en una jornada que terminó con enfrentamientos entre jóvenes encapuchados armados con bombas molotov y policías antimotines que los dispersaron con gases lacrimógenos.

Pero las manifestaciones no parecen amenazar la estabilidad del gobierno chavista de Maduro. De hecho, han provocado una ruptura ya indisimulable en la oposición, que formalmente sigue reunida en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), pero cuyos integrantes han optado por estrategias opuestas ante el gobierno. Los dialoguistas se oponen a los que impulsan las protestas callejeras. Organizaciones no gubernamentales han denunciado violaciones a los derechos humanos por las fuerzas de seguridad y legisladores estadounidenses pidieron sanciones contra funcionarios venezolanos. Este planteo de Washington profundizó aún más la división entre moderados y radicalizados en la MUD.

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