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Liberan a 9 mujeres en un prostíbulo encubierto por años como whiskería

En “El escondite”, de Callao 78 bis, había 10 boxes detrás de un espejo del baño de mujeres. Las edades de las mujeres oscilan entre los 19 y 38 años.  

Domingo 12 de Agosto de 2012

Nueve mujeres de entre 19 y 38 años que ejercían la prostitución fueron liberadas ayer a la madrugada de un local que funcionaba bajo el rubro encubierto de cabaret y whiskería, en Callao 78 bis, corazón del barrio Pichincha.

El nombre del lugar, “El escondite”, parece un guiño si se tiene en cuenta que luego de varias inspecciones municipales infructuosas se descubrió esta vez que tras un espejo inmenso en el baño de mujeres había diez boxes con camas de dos plazas, donde se encontraron dinero, profilácticos y libro de pases (registro de servicios sexuales).

   Tras el operativo que duró 5 horas, quedaron detenidos el dueño del comercio, su hermano y una mujer encargada del lugar. Fue clausurado por violar la ley 12.331 de profilaxis que prohíbe el comercio sexual y por tergiversación de rubro. La clausura se dio tras 20 días de investigación y en el marco de un operativo articulado entre personal municipal, de la división Unidad Especial de Apoyo y Coordinación para la Prevención y Lucha contra la Trata de Personas, y de la policía de Rosario. Estuvo además presente el fiscal NN, Marcelo Vienna.

   Seis de las víctimas son oriundas de Paraguay, dos más son rosarinas y una es de Santa Fe. Todas son madres y se está investigando si como se presume se les tenía retenido el documento nacional de identidad. Tres de ellas vivían en el local.
  “El escondite” se levanta en un viejo inmueble, de frente colorido e iluminado. Adentro, en un espacio de 12 por 8 metros —sórdido, oscuro y con falta de higiene— se distribuyen una barra, mesas, sillas y los baños. En el de mujeres fue que esta vez se descubrió el prostíbulo escondido. Así lo describió la comisaria inspectora Mónica Viviani al frente de la División Unidad Especial de Apoyo y Coordinación para la Prevención y Lucha contra la Trata de Personas. “Es la primera clausura que realizamos en Rosario en forma conjunta con el municipio y la Justicia. El éxito de estas investigaciones tiene que ver con eso: con trabajar en forma articulada y con mucha cautela para que no se filtre la información y al llegar no encontremos nada”, dijo Viviani.

   De hecho, cuando el municipio había actuado por su cuenta por los controles de habilitación del local, los resultados no habían sido los mismos. Según aseguró el director de Inspección del municipio, Gregorio Ramírez, “en los últimos cuatro años se habrán realizado unas tres inspecciones cada año pero no se lograba comprobar dónde trabajaban las mujeres”.

   De la investigación preliminar sobre la documentación del local se calcula que cada mujer realizaba entre 10 y 15 servicios diarios. Por la media hora cobraban a sus clientes 200 pesos y por la hora el doble, pero se les pagaba “con suerte” cien pesos por jornada, según indicó una fuente. La clientela predominante es de varones de bajo nivel social.

Al momento del desalojo había una muchacha ejerciendo la prostitución y 20 parroquianos en la whiskería.

   Viviani destacó que desde hace dos meses a la fecha ya se realizaron 16 allanamientos similares con resultados positivos en la provincia.

Se trabajó en Melincué, Venado Tuerto y la capital provincial, entre otros lugares, y se aceitaron mecanismos de denuncia.

 

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