Lunes 18 de Julio de 2011
Santiago del Estero es considerada por las fuerzas de seguridad como "un portaaviones del narcotráfico", zona donde se han capturado avionetas que transportan droga y que han sido abandonados por algún desperfecto. En esa provincia se detectaron al menos 40 predios desiertos usados como pistas de aterrizaje.
Esos lugares están cartografiados por los contrabandistas, y prueba de ello es que en una de esas naves secuestrada en el sudoeste del Chaco la policía halló, entre otros documentos, una lista de 35 posibles pistas, prolijamente detalladas mediante coordenadas que toman como referencia, en su gran mayoría el paralelo 28.
El fenómeno del tráfico de drogas y contrabando por las fronteras norteñas es tal que ya en 2009 la Justicia había exigido al gobierno nacional que actúe para eliminar los vuelos del narcotráfico. El juez Carlos Fayt destacó un concepto sobre las actividades ilegales de ese tipo registrado en Salta, por ejemplo, que fueron condenadas en una carta que el máximo tribunal envió al gobierno: "Se necesita que no siga lloviendo droga".
La Corte había alertado sobre las avionetas que ingresan desde Bolivia con cargamentos de cocaína. El presidente de la institución, Ricardo Lorenzetti, mandó la comunicación al gobierno para que adopte, "de manera inmediata", medidas para colocar radares en Salta. Lo hizo a pedido del juzgado federal salteño Nº-1 y de la Cámara Federal de Apelaciones de esa provincia.
Los aviones Pucará IA-58 que integran el sistema de detección e interceptación que se colocará en Santiago del Estero, ya fueron probados en 1989 por Colombia para el combate del narcotráfico. Tres de esos aparatos fueron cedidos por Argentina al país centroamericano y quedaron basados en Apiay, con los números de serie de la FAC 2201, 2202 y 2203.