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Levantan piquetes en los accesos a Villa G. Gálvez pero aún no hay recolección

Tensión social. La protesta de un grupo de trabajadores municipales tenía a la localidad sitiada. Siguen sin dejar salir a los camiones de la basura.  

Martes 05 de Febrero de 2013

La tensión social ayer en Villa Gobernador Gálvez crecía a raíz de las medidas de fuerza que mantienen los trabajadores de recolección y despedidos del municipio. La ciudad estuvo aislada hasta las 18.30, cuando se levantaron los cortes de los accesos a la localidad que se mantenían desde el viernes, al parecer como tregua para una negociación que se intentaba anoche entre los manifestantes y autoridades municipales y judiciales, según trascendió al cierre de esta edición.

También se habría levantado el bloqueo del ingreso al cementerio aunque seguía en pie el asentamiento a la entrada al parque industrial, donde estaban los camiones recolectores, por lo que ayer, al menos hasta muy avanzada la noche, tampoco se prestó el servicio, como en los últimos seis días. Los trabajadores reclaman la reincorporación de 19 despedidos, recategorizaciones, mejoras salariales y laborales.

El Ejecutivo municipal acudió ayer a los cuatro juzgados intervinientes (de la 7ª, 8ª, 9ª y 10ª nominación) en los que radicó en los últimos días un total de cinco denuncias contra los manifestantes. "Hoy (por ayer) los abogados del municipio se reunieron con tres de los cuatro jueces para evaluar la posibilidad de que se unifique todo en una sola causa, y que se tomen cartas en el asunto en forma urgente", señaló a LaCapital el secretario de Gobierno villagalvense, Diego Garavano.

Una de las presentaciones judiciales se efectuó por "el ataque, el jueves pasado, con miguelitos a los camiones recolectores que estaban trabajando. El mismo jefe del área de Recolección, Orlando Balbi, radicó también una denuncia por este motivo en la comisaría 25ª y al día siguiente, en la 26ª, por la obstrucción de la salida de los vehículos, que habían sido trasladados al parque industrial. Desde entonces no hay servicio, pese a que los empleados del área quieren trabajar, más aún teniendo en cuenta que las tareas se acumulan y serán cada vez más pesadas a medida que pasan los días", agregó el funcionario.

Disparos intimidatorios. Pero no sólo desde el municipio se radicaron denuncias. Ayer, antes de levantar los piquetes, manifestantes que encabezaban el bloqueo del ingreso sur desde Rosario a Villa G. Gálvez, por avenida Ayacucho pasando el arroyo Saladillo, se dirigieron a los tribunales rosarinos para dejar sentado que "un automóvil color negro pasó por el lugar, amenazó a los compañeros que estaban ahí diciéndoles que si no levantaban la medida iba a haber plomo, e hizo unos disparos al aire", confirmó el empleado municipal Sergio Rodríguez, referente de quienes encabezan la protesta.

Otro incidente ocurrió ayer en el cementerio, cuando un grupo de deudos intentó ingresar a inhumar a su familiar fallecido y se encontró con la puerta bloqueada. "Hubo una discusión muy fuerte y finalmente cargaron el cajón, con éste se abrieron paso y lograron entrar al lugar", señaló el secretario de Gobierno.

El funcionario mencionó otro tenso episodio ocurrido el viernes último en uno de los accesos a la ciudad interrumpido, en calle Juan Perón a la altura del frigorífico Swift, cuando los manifestantes "tuvieron un altercado con un remisero que trasladaba a una persona enferma. Pidió pasar y se lo impidieron. Hubo forcejeos e incluso se acercaron otros remiseros para ayudarlo a cruzar", comentó el secretario de Gobierno. También recordó que ese día, "en ruta en el acceso a Cargill, hubo incidentes y discusiones fuertes entre los que protestaban y vecinos, camioneros y colectiveros, que están bastante cansados de la situación. Todo está registrado en una cámara de seguridad que hay en el lugar".

Contradicción. Garavano desmintió que "el intendente se niegue a dialogar. Por el contrario, hemos tenido ocho reuniones por este tema en distintos lugares y con diferentes instituciones. Las tres primeras, con los manifestantes, que hoy no tienen el respaldo del sindicato. También hubo dos encuentros con el edil Carlos Dolce, que pidió la reincorporación de los 19 despedidos y cuya actitud es bastante dudosa, porque sus declaraciones a la prensa son muy distintas a lo que hablamos en las reuniones. En vez de descomprimir echó más nafta al fuego, lo que lleva a pensar que en realidad está buscando algún rédito político", remató.

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