Les robaron $ 20 mil recién sacados de un banco
Patricia Abelli y su esposo, Sergio Liendo, ya no podrán concretar su deseo de comprar un auto nuevo. Ayer a la tarde dos motociciclistas hicieron trizas sus sueños al arrebatarles los 20 mil pesos que habían retirado un rato antes de un banco de la zona sur de la ciudad.

Viernes 28 de Agosto de 2009

Patricia Abelli y su esposo, Sergio Liendo, ya no podrán concretar su deseo de comprar un auto nuevo. Ayer a la tarde dos motociciclistas hicieron trizas sus sueños al arrebatarles los 20 mil pesos que habían retirado un rato antes de un banco de la zona sur de la ciudad.

La historia de Patricia, de 36 años, y de Sergio, de 33, estuvo signada por las desventuras. Tres años atrás se incendió su casa, en Arijón y Ovidio Lagos, y sus documentos de identidad se esfumaron entre las llamas. El hombre gestionó un duplicado en el Registro Civil, pero el trámite se demoró y eso le impedía obtener un crédito bancario. Pero ayer a la mañana recibió una buena noticia: el DNI había llegado a la oficina pública.

Entonces, el matrimonio se subió a su Ford Escort modelo 97 con vidrios polarizados y se dirigió a la sucursal del banco Macro de Ovidio Lagos y Saavedra. "Fuimos a pagar una multa por una infracción de tránsito y a retirar dinero porque a mi marido se le había tildado la tarjeta de débito en el cajero automático", explicó Patricia.

Poco antes de las 14.30, estacionaron el auto frente al banco y se encaminaron a la entidad. Una vez allí, un empleado les anunció que podrían llevarse los 20 mil pesos del crédito solicitado ya que Sergio tenía su documento. Entonces, la pareja firmó algunos papeles y recibió el dinero en una de las cajas.

Nada raro. Patricia husmeó en el local y solamente distinguió a dos clientes: una chica con el uniforme de una empresa y un muchacho. Un rato antes, al entrar, había visto a un policía en la vereda de enfrente del banco.

Con el dinero guardado en una cartera, Patricia y Sergio se subieron a su auto ante la vista del policía que custodiaba el banco y que ahora estaba parado en la misma vereda de la entidad. "Miré para todos lados y no había nadie en la calle, pero me sentí más tranquila cuando lo vi al policía", contó la mujer.

Patricia colocó el bolso debajo del asiento del acompañante y el marido emprendió la marcha. Al llegar a bulevar Seguí y España detuvieron el vehículo. En ese momento aparecieron dos hombres a bordo de una moto de color azul. Con la velocidad de un rayo, uno de los maleantes destrozó la ventanilla y se apoderó de la cartera. Después corrió hasta el rodado y se esfumó con su socio. "Esto fue una batida. Los quisimos perseguir, pero se nos cruzó un colectivo y los perdimos de vista", se lamentó Patricia.