Leonardo Padura logró el Princesa de Asturias
El cubano fue distinguido por su “impecable exploración de la historia y sus modos de contarla”, se anunció desde Oviedo, sede del premio.

Jueves 11 de Junio de 2015

El escritor y periodista cubano Leonardo Padura se alzó ayer con el premio Princesa de Asturias de las Letras por su “impecable exploración de la historia y sus modos de contarla”, según anunció el jurado en la ciudad de Oviedo, en el norte de España.
  “Es un autor arraigado en su tradición y decididamente contemporáneo; un indagador de lo culto y lo popular; un intelectual independiente, de firme temperamento ético”, destacó el jurado.
  Padura, uno de los novelistas cubanos más reconocidos a nivel internacional y “padre” del famoso detective Mario Conde, se impuso en esta edición de los llamados “Nobel españoles” al escritor japonés Haruki Murakami y al poeta sirio Adonis.
      El escritor cubano declaró estar “muy gratificado” y satisfecho por ser el primer escritor cubano que gana el Asturias de las Letras, lo que comparó con estar “en el tridente del Barça”.
  Padura trabajó como guionista, periodista (comenzó con reseñas musicales) y crítico, hasta lograr el reconocimiento internacional con la serie de novelas policíacas protagonizadas por Mario Conde: “Pasado perfecto”, “Vientos de cuaresma”, “Máscaras”, “Paisaje de otoño”, “Adiós”, “Hemingway”, “La neblina del ayer” y “La cola de la serpiente”, traducidas a numerosos idiomas y merecedoras de numerosos premios.
  Llega también a dar los últimos retoques a los guiones de un largometraje y una serie de televisión inspirada en su famoso personaje Mario Conde, el descreído inspector de la policía cubana con el que ha destripado la realidad de su país y retratado la decepción de una generación —la suya— que lo dio todo por la revolución.
  El escritor cubano, que ostenta también la nacionalidad española desde 2011, refleja a través de sus novelas una crítica a la sociedad cubana y al gobierno de su país, en el que reside.
  “Hacer de la literatura un acto abiertamente político es confundir las exigencias y posibilidades de una y otra manifestación. A veces sólo con mostrar la realidad es suficiente”, explicó a DPA.
  Entre su vasta obra también hay títulos como “La novela de mi vida” (2002) o “El hombre que amaba a los perros” (2009). Con esta última, basada en la historia de Ramón Mercader, el asesino de León Trotsky, alcanzó gran éxito internacional.
  Padura nació en La Habana en 1955, cuatro años antes del triunfo de la Revolución Cubana. Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana y comenzó su carrera como periodista en 1980 en la revista literaria “El Caimán Barbudo” y en el periódico “Juventud Rebelde”.
  Esos años dedicados al periodismo fueron “fundamentales” para convertirse en el novelista que es. “Soy un escritor con muy poca imaginación, me hacen falta hechos, certidumbres reales para poder crear una historia”, explicó.
  A lo largo de su trayectoria literaria, en la que también ha escrito guiones para cine, cuentos y ensayos, ha sido distinguido con el Premio Nacional de Literatura (Cuba, 2012), la Orden de las Artes y las Letras de Francia (2013) o el premio Café Gijón (1995), uno de sus primeros galardones internacionales.
  El otorgado ayer es el sexto de los premios concedidos anualmente por la Fundación Princesa de Asturias, que en esta XXXV edición adapta su nombre a la nueva heredera del trono español tras la proclamación de Felipe VI como rey. En 2014, el premio de las Letras fue para el irlandés John Banville.
  Recientemente fueron distinguidos por la Fundación el cineasta estadounidense Francis Ford Coppola (Artes), la economista francesa Esther Duflo (Ciencias Sociales), el filósofo español Emilio Lledó (Humanidades), las bioquímicas francesa y estadounidense Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna (Investigación) y los jugadores de baloncesto españoles Pau y Marc Gasol (Deportes).
  Todos ellos recibirán 50.000 euros (55.570 dólares) y una escultura del artista Joan Miró. La ceremonia de entrega tendrá lugar en octubre en Oviedo, presidida por los reyes de España, Felipe VI y Letizia.

El escritor que oficia de espejo de una Cuba desencantada y cambiante

A Leonardo Padura no le gusta que le pongan la etiqueta de ser un “escritor crítico” con la política de su país, pese a que su obra describe a menudo el desencanto y los problemas de la sociedad cubana contemporánea.
  “A veces esas etiquetas de alguna manera reducen al escritor”, dijo Padura ayer a la agencia DPA tras conocer que había sido condecorado con el premio Princesa de Asturias.
  “Yo soy un escritor que escribe sobre una realidad, que es la cubana”, es, a secas, la forma como prefiere verse definido a sí mismo y a su obra el novelista habanero. “Me gusta que definan mis libros por lo que son, literariamente”.
  No es la primera vez que Leonardo Padura (La Habana, 1955) se queja sobre esa percepción. Desde su despegue con “El hombre que amaba a los perros” en 2009, el escritor y periodista cubano es celebrado internacionalmente como una voz crítica con el gobierno de los Castro, que ha tenido a menudo una relación conflictiva con los intelectuales que no se atenían a la línea oficial.
  Los libros de Padura, además, son como un espejo que describe sin tapujos los problemas de la realidad cubana, ya sea la dureza de los años del llamado “periodo especial” tras la caída del socialismo en los 90, o el desencanto que abarca a muchos por lo que perciben como el final de las utopías.
  Su principal figura, el detective Mario Conde, es habitualmente un personaje al que los reveses del destino han vuelto descreído y cínico. “Creo que todas mis novelas y mis cuentos tienen una fuerte presencia de ese elemento de una mirada social”, dice Padura, que se ve como alguien que da voz a las tribulaciones de muchos de sus compatriotas.
  Su obra versa sobre “los problemas” de su generación, considera el escritor. El jurado que le concedió el Princesa de Asturias elogió a Padura como un “indagador de lo culto y lo popular” y como un “intelectual independiente”.
  Las obsesiones con las frustraciones de su generación son también tema de uno de sus últimos trabajos, el guión de la película “Regreso a Itaca” (2014) en el que colaboró con el director francés Laurent Cantet y que narra el reencuentro de un grupo de amigos que deploran su fracaso actual al recordar sus sueños de juventud.
  También el último libro de Padura, “Herejes” (2013), explora las ataduras del individuo y su “búsqueda de libertad”. Como ya hizo en “El hombre que amaba a los perros” —una novela histórica sobre Ramón Mercader, el asesino del revolucionario soviético León Trotsky, y su relación con Cuba—, el escritor entrelaza en “Herejes” sucesos de la historia universal con momentos del pasado cubano.
  En el libro “no hablo sobre política”, especifica Padura. “Hablo sobre el conflicto del individuo consigo mismo y con la sociedad en la que vive”, explica el escritor.

Isaac Risco / DPA