Martes 23 de Diciembre de 2014
Existe en Tailandia una mujer-ángel llamada Lek, quien se ocupa de rescatar los elefantes que son usados por los nativos del lugar como atracción turística. Algunos pintan, otros actúan en circos o hacen piruetas y los turistas se sacan fotos con los pobres paquidermos y sus propietarios reciben una "propina" por dicha actividad. Otros pintan cuadros con su trompa. Hacen dibujos rústicos y muy simpáticos que los visitantes compran como recuerdo. Pero lo que éstos no saben es que los elefantes son torturados por los tailandeses para que logren hacer esta suerte de destrezas y así obtener un rédito económico. Para que un elefante pueda realizar un dibujo tienen que "quebrar su espíritu", esto significa, separarlo de su madre desde muy pequeño para que no adquiera hábitos que son propios al animal y el hombre lo pueda someter a su antojo ¿cómo? A fuerza de golpes que le administran con un elemento espantoso denominado "hook" .El "hook" es una especie de martillo pero se diferencia de éste ya que en la punta tiene un gancho con el cuál estas bestias golpean la cabeza del animal lastimándolo y vejándolo, de manera de dominarlo y someterlo para que brinde un espectáculo para los turistas que ríen y disfrutan viendo al animal pararse en dos patas, o bien dibujando un árbol de colores. Estimo que después de que hayan leído esto no podrán creer que estamos casi en 2015. Parece un relato medieval lo que estoy contando pero lamentablemente sucede actualmente. Pero como no todo está perdido, en medio del horror, Lek Chailert, oriunda de Tailandia, desde el año 1996 fundó una reserva para salvar a estos animales -"Elelphnat Nature Park"-, en dónde con sus colaboradores recibe a los elefantes que fueron brutalmente maltratados y a su vez crea consciencia en relación al amor y protección que deberían recibir, como también del respeto que merecen armónicamente y en conjunto con todos los seres de la creación. En la ciudad de Rosario no tenemos elefantes, pero si tenemos, por ejemplo, caballos que tiran de los carros y que parecería que en la crisis de valores por la que estamos atravesando en nuestro país la crueldad hacia ellos se ha intensificado, los carreros se multiplican desafortunadamente y la violencia hacia los equinos es aún mayor, basta con observarlos circular por las calles de nuestra ciudad. Espero que el ejemplo de Lek sensibilice nuestros corazones y la imitemos. ¿Por qué comparar un animal de raza habiendo tantos perros y gatos abandonados? ¿Por qué no reciclar la basura con los medios formales que provee la municipalidad y no dejarla simplemente tirada en la vereda y propiciar la recolección informal? Rosarinos, los caballos sufren una tortura constante, ¡No han visto las cargas imposibles que son obligados a transportar! O la impiedad con la que son golpeados!. La Municipalidad debería ocuparse de este problema, pero nosotros, como ciudadanos debemos colaborar. Como decía Voltaire -Cultiva tu propio jardín-, reflexionemos. Que las flores que allí vamos a plantar se parezcan a aquéllas que cultiva Lek, en su Tailandia natal, la del respeto por la naturaleza y la paz.
Silvina A. Possenti
DNI 22.988.993