Martes 16 de Diciembre de 2008
A puertas cerradas, el jueves 11 de diciembre, el Concejo aprobó una ordenanza que flexibiliza la instalación de antenas de telefonía celular en la ciudad de Rosario. Permite instalar estas antenas sin ninguna restricción y lo que es más grave sin tener en cuenta la opinión de la población. Pese a que vecinos de diferentes barrios que conviven con estas estructuras reclamaron en el Concejo durante años la erradicación de aquellas que incumplían las ordenanzas e iniciaron expedientes exponiendo en los mismos la aparición de numerosos casos de cáncer: leucemia, linfoma, tumores cerebrales y cáncer de piel (datos totalmente comprobables). Son las empresas prestatarias de telefonía celular las que deben exhibir un certificado de inocuidad del efecto de las radiaciones electromagnéticas emitidas por sus antenas sobre la salud de la población y no los vecinos. Numerosos y prestigiosos estudios científicos relacionan las antenas de telefonía celular con el incremento de cáncer en su zona de influencia. El estándar nacional de seguridad para la exposición a radiofrecuencias está tomado de directrices del ICNIRP que no tienen en consideración los efectos "no térmicos" sobre organismos vivos ni los efectos "acumulativos" provocados por una radiación continua de bajo nivel. De esta manera, el Concejo blanqueó una situación totalmente irregular del Ejecutivo, ya que en 8 años de vigencia de la ordenanza 7122 ésta nunca se cumplió. La ciudad toda juzgará sus actos.
María Concepción Sánchez, DNI 23.760.850