¿Lecturas obligatorias?
El juez Ricardo Dutto, con unánime festejo, resolvió que ex esposos sumamente desavenidos concurrieran con sus hijos menores al tribunal, los lunes por la mañana y con presencia de una asistente social...

Martes 02 de Septiembre de 2014

El juez Ricardo Dutto, con unánime festejo, resolvió que ex esposos sumamente desavenidos concurrieran con sus hijos menores al tribunal, los lunes por la mañana y con presencia de una asistente social, a leer en conjunto determinadas leyes y obras. La decisión parece encomiable y hasta ingeniosa; y seguramente lo es. El problema radica en la legalidad, ya que descreo se pueda constreñir a las personas a este tipo de convivencia ocasional, de tertulia literaria. Se las obliga a hacer algo que ninguna ley contempla: artículo 19 de la Constitución nacional. Se vulnera su status libertatis. No hay, me dicen, amor a palos. De buenas intenciones está empedrado… Y ojalá que uno acierte con esta modesta censura, pues corregir es ordinario. Para colmo, quien corrige carece del derecho de equivocarse. Y no olvidaba comentar que la sentencia tuvo suerte pues ninguna parte la impugnó. Y ahí quizá lo más lindo: ¡les gustó! Si yo fuera el condenado, en cambio, por burro, tendrían que imponerme leer el libro “¡Upa!”.

Julio Chiappini / DNI 6.071.522