Miércoles 16 de Septiembre de 2009
Manuel Salvador Ramírez salió poco después de las 18 del lunes de su casa de Deán Funes al 4100, donde también tiene una fábrica de churros, para hacer unos trámites personales. Y cuando volvió, alrededor de las 23, se topó con el peor de los cuadros: una puerta de la vivienda había sido violentada por ladrones anónimos que dejaron todo revuelto y se llevaron 20 mil pesos, 4 mil dólares y otros objetos de la víctima.
Según la denuncia presentada en la seccional 18ª, todo ocurrió cuando Ramírez y su familia se ausentaron por unas cinco horas de la casa en la que viven en el sudoeste de Rosario y frente a la cual tienen una fábrica de churros. El hombre dijo a los policías que una puerta que da al patio de la propiedad había sido rota y que en el interior todo estaba revuelto.
Fuentes policiales aseguraron que la víctima no había ampliado la denuncia original por lo que aún era prematuro hablar de un escruche común en el que los ladrones tuvieron suerte al hallar semejante botín, o de algún dato que se filtró de la familia y permitió a los maleantes ir a buscar sólo el dinero. "Todo es materia de investigación", dijo el vocero.