Martes 27 de Marzo de 2012
Dos ladrones sorprendieron ayer a un hombre de 57 años mientras estaba sacando sus automóviles de la cochera de su casa en el macrocentro de la ciudad y lo obligaron a punta de pistola subir a uno de los vehículos y recorrer varias cuadras. La víctima, luego de recibir un culatazo en la cara por parte de un delincuente, logró tirarse del coche en movimiento a unas cuadras de su casa. Al cierre de esta edición, no había aparecido ninguno de los autos sustraídos: un Peugeot 307 y un Chevrolet Astra.
El hecho ocurrió ayer alrededor de las 8 de la mañana en una vivienda de Viamonte al 1700 y fue narrado a la prensa por Alicia, la esposa de la víctima. La mujer contó que su marido, Rubén B., fue sorprendido mientras estaba sacando de la cochera de su casa los autos de ambos para ir a trabajar, operación que realiza casi todas las mañanas a la misma hora, por lo cual no se descarta que los maleantes hayan actuado a partir de información previa.
Según apuntaron fuentes policiales, Rubén sacó primero un Chevrolet Astra azul patente EJV 438 y lo dejó estacionado y en marcha contra la vereda. Entonces volvió a la cochera para sacar un Peugeot 307 negro, dominio GXK 957 y propiedad de un hijo.
El vocero consultado indicó que cuando el hombre ya había sacado del garaje la mitad del coche se le apareció un hombre armado de unos 25 años que a punta de pistola lo hizo correrse al asiento del acompañante. Mientras tanto, otro delincuente se sentaba al volante del Chevrolet.
Paseo. Según contó Alicia a distintos medios de prensa, una vez que los maleantes se sentaron al volante de ambos vehículos se fueron del lugar -dejaron la casa abierta- llevando retenido en uno de los coches a Rubén.
"Se llevaron a mi marido a pasear, hicieron varias cuadras. En un momento él baja la ventanilla con la idea de hacerle alguna seña a alguien y el que iba manejando le puso un culatazo en la nariz. Entonces el ladrón se puso nervioso, abrió la guantera y le dio un trapo para que se limpiara la sangre de la cara", contó la mujer, y agregó que su marido se encontraba en buen estado a pesar de la herida sufrida.
En esas circunstancias, según el relato, la víctima aprovechó para arrojarse del vehículo en inmediaciones de Entre Ríos y Virasoro y así logró huir de sus captores a la carrera.
"Cuando mi marido vio que se estaban acercando a la villa La Lata -señaló Alicia- decidió tirarse del auto porque no sabía cómo podría terminar esa situación".
Dinero. Las fuentes policiales consultadas indicaron que, según denunció la víctima luego del hecho, el ladrón que se llevó retenido a Rubén le preguntó si tenía plata encima o en la casa.
Asimismo, afirmaron que los delincuentes le robaron a Rubén "entre 150 y 200 pesos que le manotearon del bolsillo", así como un teléfono celular.
"Lo tuvieron retenido -sostuvo el vocero consultado- dando vueltas en el auto hasta que llegaron a la esquina de Entre Ríos y Virasoro y el auto en el que iba la víctima se detuvo frente al semáforo. Entonces esta persona aprovechó esa circunstancia para bajarse del auto y dirigirse a la carrera hasta el Hospital Italiano, desde donde se comunicó con su familia y también fue asistido por la lesión que sufrió en el rostro".
Por su parte, fuentes de la comisaría 5ª -interviene en el caso por motivos de jurisdicción- confirmaron al cierre de esta edición que ninguno de los vehículos sustraídos había sido localizado.