Sábado 04 de Abril de 2009
Tucumán.— Un hombre de 37 años, afincado en un pueblo del sur tucumano, fingió haber sido secuestrado y pidió un rescate de 4 mil pesos cuando en realidad se fue de fiesta con dos agradables señoritas a un hotel cercano a la capital provincial.
La mañana del martes R.A.B. le dijo a su esposa, L.T.S., que se iba a comprar repuestos hasta San Miguel de Tucumán. La mujer le perdió el rastro hasta las 23 de ese mismo día cuando un llamado telefónico la atemorizó: "Me tienen secuestrado. Vení con tu hermano y un policía y traé 4 mil pesos", le dijo el hombre angustiado. Además, R.A.B. le explicó a su esposa que debía pagar el rescate en una pensión del barrio Norte. Apenas concluida la conversación, la mujer corrió a la comisaría y realizó la denuncia.
El comisario René Torchán, de la Regional Sur policial, ordenó a una comitiva al mando del comisario Humberto Ruezga que fueran a la pensión donde se debía efectuar el pago. Al llegar vieron a dos mujeres en la puerta y les preguntaron por R.A.B. La respuesta de ellas fue simple: "Se marchó hace unos minutos en su camioneta". Y aclararon: "Nosotros no lo conocemos, somos damas de compañía y el contrató nuestros servicios. Fuimos a un hotel de Tafí Viejo y nos pagó 350 pesos".
Después, el hombre fue a una casa de comida rápida del centro tucumano para terminar su jornada y cerca de las 4 llamó a su esposa y la sorprendió nuevamente. "Estoy bien", le dijo.
De todas maneras, la policía fue a buscarlo para constatar si eso era cierto. "Todo fue un malentendido", les juró R.A.B. a los agentes. El hombre fue llevado a la comisaría, donde aclaró que no quería realizar ninguna denuncia ya que estaba en perfectas condiciones. Además, confesó toda la aventura que vivida esa madrugada.
El fiscal Arnoldo Suasnábar (a cargo de la Fiscalía I) se hizo cargo del caso y ordenó que R.A.B. no fuera detenido pero que deberá ir a dar explicaciones a su despacho.