Jueves 28 de Junio de 2012
Un tribunal de General Pico, a 135 kilómetros de Santa Rosa, La Pampa, condenó ayer a prisión perpetua al joven que en diciembre asesinó de 15 puñaladas a su esposa cuando salió de prisión, luego de que ella lo perdonara por haberla violado, y consideró que el imputado sintió "satisfacción" al asesinarla.
La sentencia fue dictada contra Marcelo Tomaselli, de 26 años, al término del juicio que se le realizó por el homicidio de Carla Figueroa, de 22 años.
Los magistrados calificaron de "curiosa" la confesión del imputado, ya que no recordaba haberla matado, pero sí se acordó que Carla, la noche del 10 de diciembre de 2011, "estaba rara, que le había pedido disculpas por denunciarlo por algo que jamás pasó, por haberlo engañado y que le dijo que el bebé no era suyo".
En abril de 2011, cuando Tomaselli pasó a buscar a su pareja por su trabajo con la excusa de recuperar la relación entre ambos, pero la llevó hasta un descampado y la violó.
La mujer lo denunció, él fue detenido, y mientras estuvo preso Figueroa lo visitó a diario en la prisión, le llevó ropa limpia y alimentos.
El 2 de diciembre de 2011 la pareja se casó cuando Tomaselli aún estaba preso y, poco después, él fue liberado en base a la figura penal del "avenimiento", ya que argumentó que su esposa lo había perdonado.
Dos jueces hicieron lugar al planteo, Tomaselli quedó en libertad el 4 de diciembre de 2011 y siete días después, Figueroa fue asesinada en la casa de su suegra. l (Télam)