Le cargan 19 mil pesos de gastos en una tarjeta de crédito que no pidió
Recibir tarjetas de crédito en una promoción domiciliaria sin que el destinatario las haya pedido parece tener sus riesgos. Una abogada presentó una denuncia penal en los Tribunales luego de que a su casa llegara un resumen de gastos por casi seis mil pesos por un plástico que no había solicitado.

Viernes 13 de Febrero de 2009

Recibir tarjetas de crédito en una promoción domiciliaria sin que el destinatario las haya pedido parece tener sus riesgos. Una abogada presentó una denuncia penal en los Tribunales luego de que a su casa llegara un resumen de gastos por casi seis mil pesos por un plástico que no había solicitado. Presumió que las compras correspondían a esa tarjeta, pero su sorpresa escaló cuando desde la empresa Visa y del banco emisor le dijeron que también había otro plástico registrado a su nombre. Angustiada, se enteró que, en rigor, debía desembolsar 19 mil pesos por las compras de la segunda tarjeta, que tampoco había pedido.

Valeria Rosso Ponce es una abogada especializada en derecho civil y comercial, y laboral. En los primeros días de enero, recibió en su casa una folletería con una promoción de servicios financieros del banco Santander Río. Entre la papelería había una tarjeta Visa Gold. La letrada decidió no rechazarla a pesar de no haberla pedido, tal vez convencida de que no le traería ningún perjuicio no hacerlo.

Sin embargo, la medianoche del lunes, llegó a su vivienda y advirtió que un empleado de la empresa telepostal Andreani había dejado correspondencia debajo de la puerta. Era un resumen de cuentas con un detalle de gastos por 5.900 pesos.La letrada creyó que las compras realizadas correspondían a la tarjeta Visa Gold que había recibido a principios de enero. Entonces se contactó con una empleado de la empresa financiera. "Primero le dijeron que debía esperar porque estaban reiniciando el sistema informático", explicó Gabriela Durruty, la abogada que patrocina a Rosso Ponce.

Recién a las 2.30 del martes desde Visa le brindaron una explicación que la preocupó aún más. Le dijeron que habían detectado otra tarjeta llamada Virtual a su nombre y con otra numeración. En el contacto telefónico le anunciaron que el usuario había concretado compras financiadas en cuotas por 19 mil pesos. También que todos los pagos que debía hacer correspondía a este plástico. "Los gastos se produjeron entre el 17 y el 22 de enero. Quien o quienes la usaron hicieron compras en joyerías, en una gomería y en los dos shopping de la ciudad", comentó Durruty.

Insomnio. La abogada señaló que las tarjetas fueron emitidas por la sucursal del Banco Santander Río situada en el Paseo del Siglo. Angustiada, Valeria no durmió esa noche. Al día siguiente acudió a la entidad financiera. Allí le dijeron que habían "bloqueado la tarjeta" para impedir su uso, luego que determinaron de que no había ningún plástico a su nombre. También le comentaron que el banco no reclamaría el dinero adeudado. La misma respuesta le brindaron desde Visa. "Nos dijeron que iban a iniciar una investigación para establecer qué pasó", contó Durruty.

La letrada está convencida de que "fallaron todos los sistemas de control" y se preguntó como el usuario pudo concretar las compras sin que los comerciantes hayan advertido la maniobra. "Habitualmente, piden el DNI (a los compradores) y, como los montos fueron importantes, tendrían que haber llamado a Visa para corroborar quién era la persona", comentó. Durruty presume que el plástico tiene la categoría "dorada" que tiene un límite elevado de compras.

A raíz del suceso, el miércoles, la abogada presentó una denuncia penal en el juzgado de Instrucción Nº11, a cargo de Hernán Postma. En el escrito, Durruty le requirió al magistrado que colecte "la información necesaria" para que se pueda determinar si la maniobra puede "constituir" algún delito. "También le pedí que se investigue si están circulando otras tarjetas con la misma finalidad", comentó.