Lazos entre condenada por drogas y policías
El final del juicio oral y público a una mujer de 58 años, condenada hace diez días en Rosario a cinco años de prisión por comercialización de drogas, dejó al desnudo aparentes pagos realizados a fuerzas de seguridad a cambio de tolerancia para su actividad ilícita. Al cabo del juicio, el Tribunal Federal Oral Nº 1 instruyó a un juez a abrir una causa colateral...

Lunes 01 de Junio de 2009

El final del juicio oral y público a una mujer de 58 años, condenada hace diez días en Rosario a cinco años de prisión por comercialización de drogas, dejó al desnudo aparentes pagos realizados a fuerzas de seguridad a cambio de tolerancia para su actividad ilícita. Al cabo del juicio, el Tribunal Federal Oral Nº 1 instruyó a un juez a abrir una causa colateral, a raíz de la evidencia de conexiones de la condenada con efectivos de la policía provincial, la Policía Federal y la Prefectura Naval.
  Según dijo ayer a este diario una de las integrantes del tribunal que dictó la sentencia, Laura Cosidoy, María Graciela Arenas fue condenada el 20 de mayo pasado por el delito de tenencia de estufefacientes con fines de comercialización, a raíz de su detención en General Lagos con 269 gramos de cocaína. Según publicó ayer el diario Crítica, y corroboró la magistrada a este diario, en cuadernos secuestrados a la mujer se encontraron sugestivas alusiones a integrantes de fuerzas que combaten a este delito.

El cuaderno rojo. En los textos aparece un listado de dinero que la mujer condenada entregaba con regularidad a los uniformados para que no interfirieran en su actividad ilícita. En uno de tapa roja se leían estos sugestivos textos: “Federal 600”, “Prefectura 500”, “Gringuito 1.000”, “Dorrego 1.000”,ss “Investigaciones 500 pesos”. En el otro cuaderno de tapa azul se reitera la anotación “Dorrego 1.000” y aparece “La Paz 1.000 pesos”.
  Para los jueces federales, los nombres y cifras estarían relacionados con esas fuerzas de seguridad. Presumen que “Dorrego” haría alusión a la sede de la brigada operativa en Rosario de la Dirección de Prevención y Control de Adicciones, mientras que “La Paz” a la calle donde están ubicadas las oficinas del área de Inteligencia de esa dependencia policial. A su vez, “Gringuito” sería el seudónimo con el que lo llamaban sus pares a un ex jefe de la ex Drogas Peligrosas, con anterioridad jefe de una sección de Unidades Especiales en la Unidad Regional II, al cual el mismo tribunal ordenó investigar en un juicio del año 2005.