Miércoles 12 de Mayo de 2010
Cuando se puso en marcha la conspiración devaluatoria dirigida por Eduardo Duhalde, y acompañada por radicales, por acción y por omisión, para derrocar a Fernando de la Rúa, las provincias clamaron por la situación fiscal en que se encontraban, reclamando nueva ley de coparticipación y, en los casos extremos, principalmente las provincias de Buenos Aires y Córdoba, emitieron los célebres patacones. En nuestra provincia Carlos Reutemann se vanagloriaba de haber mantenido a la provincia fuera de todo remedio heterodoxo. Nueve años después vemos los resultados, cuando el gobierno federal asiste a las provincias endeudadas con un plan que les beneficia claramente, por no decir que les condona la deuda porque con el actual régimen inflacionario, el plazo acordado y la tasa fija, el tiempo borrará gran parte de la misma. Nuestra provincia no puede quejarse de discriminación, quien nos puso en situación diferente fue la virtud de Reutemann, quien no está destinado a gobernar en Suiza, como le dicen sus amigos, los suizos son austeros y circunspectos, no tontos.
Rodolfo Mauricio Botta, r-m-botta@ciudad.com.ar