Edición Impresa

Las relaciones carnales

Las últimas declaraciones del FPCyS, gobierno en Santa Fe, obligan a una reflexión. Declaraciones públicas y actos demuestran un cambio de hábitos, acaso de pensamientos. El gobierno nacional es bien recibido en la ciudad y la provincia.

Miércoles 09 de Abril de 2014

Las últimas declaraciones del FPCyS, gobierno en Santa Fe, obligan a una reflexión. Declaraciones públicas y actos demuestran un cambio de hábitos, acaso de pensamientos. El gobierno nacional es bien recibido en la ciudad y la provincia.

Un importante hombre de la política, de la alta sociedad industrial y con reconocida actividad cultural, Guido Di Tella, impuso la cuestión. Relaciones carnales. Referido al vínculo con Estados Unidos. El peronismo es decididamente desfachatado para expresar dónde está y dónde va. Antes y ahora.

En el contexto de un mundo signado por leyes de mercado muy explícitas la frase definió una actitud que algunos tomaron como sublimación del lenguaje, otros la ubicaron como "boutade" gramatical y muchos como lo que era: una actitud de alineamiento social, político y económico muy, muy profunda. El "uno a uno" fue el gen de la "carnalidad". Con la misma vehemencia y desparpajo el mismo peronismo hoy dice otra cosa. Y mañana una nueva alineación. Así somos.

Es la década en la que el dirigente político Héctor "Tigre" Cavallero se alinea con Menem. Miran partidos de la selección Argentina frente al mismo televisor. El Partido Socialista Popular no aprueba. Las relaciones de Cavallero con el peronismo están, desde entonces, carnalmente anudadas. Y Cavallero aún "mide" en la ciudad donde fue todo. Dirigente estudiantil, concejal, intendente.

Fuera de Cavallero, el resto del socialismo y fuerzas conexas toma distancia con el gobierno provincial (peronista) y Rosario se define como "la víctima" del peronismo provincial. En los claustros universitarios esta "pelea" con el peronismo aún es motivo de debates y argumento eleccionario. El peronismo es minoría en la universidad. Las recientes elecciones son claras.

Columpiarse recibiendo favores del gobierno nacional y, a la vez, reprochando a la provincia un descuido mayúsculo a la más importante ciudad del territorio, fue un eje de acción hasta 2007. Hasta el 10 de diciembre de ese año. Al asumir Hermes Juan Binner el gobierno provincial el esquema bifronte desaparece.

Desde el 2007 el mecanismo de victimización, se trasladó a una escala superior: el gobierno nacional desampara a la provincia. Después de 2011, el asunto era poco menos que rutinario. Hay juicios en Corte Suprema por maltrato.

Un tema descalabró todo. Narco criminalidad, dineros narcos y narco sociedad. El "narcosocialismo", calificación que provocó el carpetazo de Juan Carlos Zabalza en la Cámara de Diputados de la Nación, al escritorio de la presidencia de la cámara, con la televisión enfocando su rostro enojado ante la descalificación del joven diputado Larroque (kirchnerista), puso las cosas en un extremo : llegamos al aullido y el paroxismo. Los K atacaban toda la estructura de gobierno.

Era difícil mantenerse ecuánime (era y es). La droga existía (aún existe), los policías corruptos también estaban (están, aún están) y el poder político no sabía cómo resolver el tema (aún se duda, aún se duda). Ex funcionarios son tremendos denunciantes.

El más elemental inventario pone a una ciudad a trabajar decentemente y pedir que le cubran las espaldas, el sueño, la vida. Los decentes son la amplísima mayoría. Los dirigentes están desubicados.

En el siglo XXI la sociedad es otra. Emergieron las lacras. El miedo urbano (1) la corrupción estructural (2) y la sociedad "narco" (3) ya se ha dicho: integran una trilogía de problemas que no se han solucionado y se agravan. De hecho decidirán las próximas elecciones y seguramente los próximos 30 años de la ciudad, la región y el país.

El mismo kirchnerismo de Larroque y CFK es recibido (con honores) en Rosario y la provincia. Se mira con asombro el cambio de paso, acaso el cambio de rumbo, con seguridad el cambio de mensaje. Qué lleva a las autoridades locales primero, provinciales después, a recibir a los dirigentes y administradores kirchneristas que se cansaron de vapulearlos. La respuesta protocolar, de compromiso, tiene un doble paso. Doble interpretación. De ida y vuelta las preguntas seguirán flotando.

De acá para allá. "No nos volvimos kirchneristas"… Es respeto, madurez, la sociedad que nos eligió está primero. Seríamos bobos si les ladramos después de años de decir que no nos atendían. Gils Carbó. Randazzo. De Vido. Ramos. Costa. Giorgi. Rodríguez. Berni. Cristina. Bienvenidos, la casa es chica, el corazón es grande. Faltan Boudou y Máximo.

De allá para acá. "Es negocio atender a los socialistas", los reubicamos en su territorio: provincia de Santa Fe. No van a molestar. Quieren hacer obras. Anunciemos obras. Fotos. Inauguraciones. Visitas y visitas. Todo suma. Después vemos si se las damos o no. Es Cristina la que manda y es ella la que nos mandó a Rosario.

Aquellos que eran recalcitrantemente kirchneristas y enfrentaban al socialismo están desorientados. El radicalismo ya estaba desorientado. El peronismo provincial sigue sin reagruparse y los seguidores de Macri advierten que les dejaron todo el discurso anti K en la mesita de luz, para cuando termine el sueño del Midachi. Reutemann debería avisarle a Massa. Héctor Cavallero sonríe. El total del socialismo debe reflexionar: el gobierno nacional no maltrata ni destrata, los abraza.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario