Sábado 07 de Febrero de 2009
"Cada casa es un mundo". El ya gastado dicho popular volvió a ganarse un espacio tras una pelea de pareja que terminó con uno de sus integrantes muerto con una cuchilla clavada en el pecho. Ocurrió el jueves, a la hora de la siesta, en una casa de pasillo de pasaje Calzada 45, en el barrio Tablada. Allí, una mujer de 57 años discutió con su esposo de 63, en una escena de violencia familiar con varios antecedentes acreditados en la seccional 16ª. Sólo ellos estaban en la vivienda. Ante el hecho consumado, la mujer relató que, tras la pelea, el hombre se había suicidado. Pero una pericia realizada en el Instituto Médico Legal motivó que la mujer fuera detenida y acusada primariamente de homicidio agravado por el vínculo.
Todos los vecinos del pasaje Calzada, cien metros de pavimento que se abren entre Necochea y Chacabuco al 3100, conocían a Juan José Martín con el apodo de Chiche. Ahí había nacido hace 63 años y allí se había hecho su vivienda de pasillo, sobre la vereda de los impares, al lado de la que fuera su casa paterna. Estaba casado con Susana Gladys Palacios, de 57 años, con quien tenía tres hijos mayores de edad.
Chiche Martín había perdido su empleo formal como metalúrgico hace casi una década y desde entonces se había movido haciendo changas. Susana, por su parte, trabajaba en la peluquería que había montado ella misma en un local vecino a su casa.
Relación conflictiva. Tras dialogar con los vecinos, los allegados a la familia y varios investigadores, una sola cosa quedó clara: que la relación entre Chiche y Susana siempre fue conflictiva y que no estaba en su mejor momento. Una historia de violentas peleas que según un familiar de la pareja "estaban normalizadas", predecían un final trágico para alguno de los dos. En ese orden, los voceros dijeron que en la seccional 16ª había varias denuncias por los malos tratos que se prodigaban mutuamente e incluso había una decisión judicial que hace algunos años exluyó a Chiche del hogar familiar. "Solían tener problemas. Eran de pelearse bastante. Pero vio cómo es, cada casa es un mundo", explicó una mujer de la cuadra que dijo conocer a Martín de toda la vida.
"El se ponía violento cuando tomaba", agregó la vecina. Y recordó que "estuvieron separados un tiempo (por la decisión judicial), pero hace poco ella lo perdonó y volvieron juntos. Susana es una mujer correcta, nunca dio que hablar", agregó.
Chiche y Susana se conocían de toda la vida. Y si bien tras la separación habían vuelto a vivir bajo el mismo techo, esa convivencia era sólo formal. "El hombre padecía una crisis depresiva y ya había tenido algunos antecedentes de decir que se quería matar", explicó un vocero.
Según se pudo reconstruir, el jueves al mediodía Susana cerró la peluquería y caminó por el pasillo los cinco metros que la separaban de su casa. Allí comenzó a hacer un almuerzo para tres personas, ya que uno de los hijos de la pareja había ido a cobrar su pensión y se la iba a llevar. Chiche salió, hizo una mandados y regresó. Cuando cerca de las 14 se inició la última discusión en la pareja, sólo ellos estaban en la casa.
La última pelea. Las fuentes consultadas coincidieron en precisar que de la nada se inició una fuerte discusión que fue subiendo de tono hasta que uno de ellos tomó un cuchillo y una chuchilla. De esa pelea sólo existe el testimonio de Susana. Cuando la policía llegó al lugar, ambos presentaban cortes de arma blanca. La mujer, en las manos y el cuello, serían de carácter defensivo. Y Chiche tenía heridas en los brazos. "La mujer dice que salió del comedor y que corrió por el pasillo hacia la peluquería. Algo que quedó comprobado porque en los picaportes había manchas de sangre. En el comedor su marido quedó sólo", relató un vocero. "Y comentó que cuando salía escuchó que el hombre le gritaba: «Ahora me voy a matar, me voy a matar»", explicó.
Cuando la policía llegó al lugar, se encontró con que Chiche estaba tirado en el comedor, boca abajo, sobre un charco de sangre y con una cuchilla clavada en su pecho. A su alrededor había señales de la pelea, entre los que se diferenciaba un cuchillo Tramontina quebrado. "La mujer relató en sede policial que tras la discusión su marido se había suicidado", contó el vocero. Y en ese sentido se expresó ayer el abogado de Susana, Marcos Cella, tras dialogar con los hijos de la pareja y enterarse de la conflictiva relación.
"Aquí hay numerosos antecedentes de agresiones hacia mi cliente que obran en los Tribunales, incluso hay una exclusión de hogar a la que la misma mujer puso fin aceptando que el hombre retorne a la casa. No caben dudas de que fue un suicidio", dijo el profesional.
Si embargo, los resultados parciales de la necropsia que se le realizó a Martín fueron determinantes para que el juez de Instrucción Alfredo Ivaldi Artacho ordenara la detención de Susana bajo la sospecha de ser autora del homicidio agravado por el vínculo. Hoy, tras ser indagada, la mujer podrá ser imputada por ese delito o recuperará la libertad si se comprueba que su marido se suicidó.