Sábado 18 de Julio de 2009
Susanne Klatten, nacida Quandt en 1962, está casada con Jan Klatten y, tras la muerte de su padre en 1982, controla el 50,1 por ciento de Altana y el 12,5 por ciento de BMW. Con su madre y su hermano Stefan, son dueños del 47 por ciento del grupo automovilístico. Aparte de su fortuna, el rasgo que mejor ha definido durante décadas a la familia Quandt es la discreción.
Rüdiger Jungbluth, autor de La caja fuerte de BMW (Ed. Lid, 2006), es uno de los escasos periodistas que ha entrevistado a los dos herederos de BMW, Stefan y Susanne, hijos de Herbert Quandt y de la mujer con la que éste casó en terceras nupcias, hasta ese momento su secretaria, Johanna Brunn. La impresión de primera mano que obtuvo sobre Klatten se corresponde con lo poco que se sabía de ella antes de su aventura con Sgarbi: "Extraordinariamente disciplinada, extraordinariamente cuidadosa, dedicada al trabajo y del todo reacia a participar en lo que llaman jet-set".
Jungbluth, que reconoce "cierta simpatía" por la heredera, cuenta cómo, una vez obtenido su master de negocios en una prestigiosa escuela de Lausana, Klatten quiso familiarizarse con su empresa. Bajo el seudónimo de Susanne Kant, trabajó como becaria en la planta de BMW de Ratisbona. Allí conoció al ingeniero Jan Klatten, su actual marido. Desde la boda, en 1990, Klatten se ha dedicado a la administración de sus empresas. Paga los impuestos en Alemania y hace donaciones periódicas a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel.
El documental "El silencio de los Quandt" muestra las estrechas relaciones entre el patriarca Günther Quandt y el régimen nazi, con el que también colaboró el propio Herbert (el padre de Susanne). Los negocios de su antecesor habían vivido durante la dictadura de Adolf Hitler unos años excelentes debido al rearme y a la utilización de trabajadores esclavos en AFA (después Varta), la empresa familiar por aquel tiempo, que llegó a contar con un campo de concentración propio para una planta de Hannover.
La fortuna de los Quandt se remonta a principios del siglo pasado y a la industria textil prusiana.
Herbert Quandt, casi ciego por una enfermedad de retina, pasó sin muchos problemas la desnazificación impuesta por los aliados al igual que hizo su hermanastro Harald, a quien un providencial encierro británico le alejó del suicidio de su madre, Magdalena, que se había divorciado de Günther para casarse años más tarde con el ministro nazi de Propaganda, Josef Goebbels. Antes de suicidarse por miedo al avance del Ejército Rojo hacia Berlín, el matrimonio Goebbels asesinó a sus seis hijos comunes, hermanastros de Harald.
En Mini
Susanne Klatten conduce un Mini Cooper, el automóvil más pequeño que fabrica el grupo BMW.