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Las pymes lácteas salen a escena

El sector, clave en el interior provincial, pone a punto nuevas estrategias de comercialización. Con financiamiento provincial, veinte pequeñas industrias abren su canal de venta de quesos.

Domingo 13 de Abril de 2014

Las pymes lácteas santafesinas buscan retomar protagonismo económico y social a través de nuevas estrategias comerciales que priorizan la venta directa al público para bajar costos y así darle otra vida al desarrollo de la ruralidad en la provincia.

A pesar de transitar un momento caracterizado por un cúmulo de problemas estructurales que le agregan tensión al sector, la lechería local es uno de los motores productivos más importantes de centenares de localidades del interior santafesino.

En un marco de creciente concentración del sector, las pequeñas y medianas industrias lecheras renovaron la alianza con el Estado provincial para reforzar un sistema de comercialización que evite intermediarios y acerque posiciones entre los productores y los consumidores.

En ese marco, sobresale la inauguración prevista para mediados de mayo del primer Almacén de Quesos en la ciudad de Rafaela, proyecto financiado por la provincia, donde 20 pymes lácteas de la región ofrecerán 40 variedades de queso bajo la premisa de mostrar cara a cara "la producción regional, la cultura y la calidad de nuestras empresas lácteas", tal como señaló Mariano Viroglio, el presidente de Apymil.

El terreno de acción tiene sus obstáculos. Según un informe sectorial elaborado por Apymil (Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Lácteas), en Argentina existe una sobreoferta de productos lácteos que, además, son siempre los mismos ya que hay "poca variedad de quesos de consumo masivo en la dieta".

A esos factores de mercado se suman otros no menos importantes como la desigual relación de fuerzas entre las pymes y los mayoristas, que al tener una espalda financiera más sólida pueden encarar las negociaciones por precios con mayor ventaja que los actores de menor tamaño.

Desde esa entidad denuncian además el "discurso concentrador" que baja desde las grandes industrias, y que no encuentra demasiados obstáculos desde la gestión nacional de políticas públicas para la ruralidad.

"En muchos países existe un proceso de concentración pero es visto como un problema, mientras que en Argentina la gran industria lo transforma en un argumento de tendencia irreversible al sostener que la pyme atomizada le quita productividad al sector", dijo Viroglio.

En ese punto, desde esa entidad señalaron que en el año 2013 la provincia que más padeció la concentración de tambos fue Entre Ríos, donde se registró una caída del 8,2 por ciento de unidades productivas lecheras, seguida por Santa Fe con -3,2 por ciento, Córdoba con -1,6 por ciento y Buenos Aires con -1,1 por ciento.

"Se acentúa la concentración: menos tambos, con más vacas y cada vez más concentrado en la dieta son los resultados de un proceso de intensificación que se da en todas las cuencas del país", asegura el trabajo de Apymil.

Proyecto sectorial. Las pymes lácteas son un motor de trabajo y de actividad en el territorio provincial con presencia en al menos 86 localidades pequeñas del interior de la provincia, donde se procesan unos 25 mil litros diarios con un total anual que alcanza los 1,8 millones de litros.

Son grandes creadoras de mano de obra, ya que ocupan a alrededor de 1200 operarios de forma directa y a otros 800 en forma indirecta. Es que estas pequeñas industrias son receptores de la producción de unos 1.500 tambos, la mayoría de ellos de explotación familiar, que emplean a su vez a unas 6 mil personas más.

"Las pymes lácteas generan un empleo cada 1.000 litros de leche, mientras que las firmas grandes ocupan un empleado cada 10 mil litros", dijo Mariano Viroglio.

Su producción se caracteriza sobre todo por la elaboración de commodities internos, con variedades de queso como el cremoso, el tybo, el sardo, el pategrás y el azul.

Desde Apymil vienen trabajando en un proyecto de desarrollo armado sobre varios ejes donde se prioriza la venta directa al público, la puesta en marcha de una renovada estrategia comercial, y la renovación de lazos fuertes con otros actores de la cadena.

Desde esa entidad explicaron que la venta directa a partir de la apertura de varios locales de comercialización en diferentes ciudades de la provincia es una de las patas esenciales de la estrategia comercial.

El primer paso en ese sentido será la inauguración del Almacén de quesos en Rafaela, que contó para arrancar con el apoyo del gobierno de la provincia, que otorgó un aporte no reintegrable de 1.790.000 pesos a Apymil para este proyecto y al que seguirán propuestas similares en Rosario y otras ciudades santafesinas.

Con esto, desde Apymil y desde la Secretaría de Agricultura provincial buscan capturar la renta que por ahora queda en los intermediarios y difundir de primera mano los productos elaborados por las pymes lácteas regionales.

"Esto va a contribuir a la diversidad y a la especialización de productos en las pymes", señalaron desde Apymil, desde donde agregaron que eso ayudará al fortalecimiento de los tambos remitentes y, por consecuencia, de las economías de las pequeñas poblaciones.

"Si se sostiene a los pequeños tamberos, se lucha contra el desarraigo rural", subrayaron, para agregar que un espacio de venta directa propio permitirá ofrecer un costo inferior a las cadenas comerciales y colaborar con todas las cadenas productoras de alimentos "dándoles un lugar privilegiado en los locales".

La apuesta mayor a mediano plazo es crear una imagen fuerte "para construir una franquicia de alimentos de pymes de todos los rubros de alcance nacional y en el Mercosur".

Además, la idea es que la renta extra que se capture a través de estas estrategias "debería ser compartida con los productores", para lo cual se necesita "mucho diálogo y acuerdos para romper viejos modelos".

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