Las prostitutas "inmunes"
El antecedente del estadounidense que reside en Berlín y que ha desarrollado una resistencia al virus del sida tiene su antecedente en uno de los lugares menos pensados para este tipo de singularidad: los barrios bajos de Nairobi (la capital de Kenia), donde la miseria se enseñorea, cobija a una veintena de prostitutas quienes, a pesar de haber mantenido relaciones sexuales con numerosos infectados por el VIH, son inmunes al contagio.

Sábado 08 de Noviembre de 2008

El antecedente del estadounidense que reside en Berlín y que ha desarrollado una resistencia al virus del sida tiene su antecedente en uno de los lugares menos pensados para este tipo de singularidad: los barrios bajos de Nairobi (la capital de Kenia), donde la miseria se enseñorea, cobija a una veintena de prostitutas quienes, a pesar de haber mantenido relaciones sexuales con numerosos infectados por el VIH, son inmunes al contagio.

Esas mujeres forman parte de una apasionante aunque por ahora infructuosa investigación por su resistencia a contraer el virus del sida. En ellas podría residir la esperanza del primer mundo contra la terrible enfermedad que está devastando frica.

El ícono de esa historia es Agnes Munyiva, de 56 años, una prostituta africana que lleva los últimos 36 años ejerciendo en el barrio más miserable y sucio de Nairobi. Su experiencia ha sido retratada incluso por la revista Time.

Los médicos calculan que, a lo largo de su vida, Munyiva ha tenido unos 20 clientes diarios, se ha acostado sin protección alguna con más de setenta mil hombres, y entre ellos con unos dos mil enfermos de sida.Y no es el único caso: en los burdeles de algunas zonas de Africa, los médicos buscan a mujeres como ella.

De momento, los organismos de Agnes y del resto de prostitutas kenianas inmunes al sida no han mostrado a los científicos el camino hacia la vacuna definitiva. Pero sí han permitido alumbrar un nuevo fármaco considerado por los expertos un paso de gigante en la lucha contra la enfermedad. Se trata del Maraviroc de Pfizer, un remedio oral que reduce de forma considerable la carga vírica de los afectados.