Domingo 26 de Abril de 2009
Desde Rufino (sur de Santa Fe) hasta Gato Colorado (límite con Chaco), seguramente todos los santafesinos hemos escuchado varias veces la machacona -y muy costosa campaña- del Ministerio de Educación provincial enumerando los logros de la actual gestión. Si hay un lugar en donde estos anuncios se apartan completamente de la realidad, ese es el nivel secundario. El tema no es menor: se trata del nivel más crítico del sistema educativo. Recibió un golpe durísimo en los ’90 con la aplicación de la ley federal de educación y hoy debería garantizar el ingreso, la permanencia y la promoción de todos los adolescentes y jóvenes en el marco de la obligatoriedad de la escuela secundaria establecida por la ley 26.206 del año 2006. Ya hemos denunciado la falacia de la creación de 186 escuelas. De esta impactante cifra, sólo una treintena son "nuevas escuelas" porque se les otorgó un número y se les designó un director, aunque siguen funcionando amontonadas en los edificios de las escuelas primarias. Las otras, más de 150, ni siquiera tienen una numeración que las identifiquen porque no existen como instituciones; no son más que los ex 8º y 9º años de la EGB de las primarias que ahora se llaman 1º y 2º años del secundario y pasaron depender de alguna escuela secundaria más o menos cercana. También denunciamos los gravísimos problemas de infraestructura (ver lacapital.com.ar del 7 de abril pasado). La realidad de las escuelas secundarias nos muestra lo opuesto a un plan serio de inversiones. En primer lugar hay una baja en la inversión en infraestructura escolar: La proyectada para este año es inferior a la de los dos años anteriores. Pero además lo poco que se hace, se hace tarde y mal. En general las obras se iniciaron en febrero y a casi dos meses de iniciado el ciclo lectivo, aún son miles los alumnos y docentes que intentan dar clases entre escombros, polvillo, instalaciones eléctricas precarias y los ruidos de la construcción. Dejamos para el final el hecho más nuevo y más grave: el recorte presupuestario dispuesto por el oficialismo del presupuesto 2009. Respondiendo a promesas repetidas incansablemente por funcionarios ministeriales, el presupuesto disponía la creación de 90.000 horas cátedra para atender a la obligatoriedad del nivel secundario y para generar "horas institucionales" para los profesores. Pero en las dos Cámaras legislativas los bloques del oficialismo votaron un brutal recorte de 75.000 horas. Seguramente el Ministerio seguirá gastando dinero en publicidad y todos los santafesinos escucharemos repetidamente los "logros en educación". Docentes, padres y alumnos, los que día a día transitamos por las escuelas secundarias, sabemos que, lamentablemente, la realidad es bien otra.
Juan Pablo Cassielo
(secretario adjunto Amsafé Rosario y docente de la Escuela Media Nº 330)