Las palabras no alcanzan
Muchas veces las palabras no alcanzan para expresar todo lo que uno quiere transmitir. Por eso, a través de los años he aprendido a darle más importancia a lo que hacemos.

Sábado 24 de Mayo de 2014

Muchas veces las palabras no alcanzan para expresar todo lo que uno quiere transmitir. Por eso, a través de los años he aprendido a darle más importancia a lo que hacemos y menos a lo que decimos. En especial cuando se atravesan situaciones críticas. Digo esto por lo que nos ocurrió el pasado 5 de abril, que es de público conocimiento. Estábamos por comenzar un partido de fútbol cuando de pronto el cielo se ocureció y fuimos alcanzados por un rayo que nos pudo haber matado a todos. Yo fui uno de los heridos. Al recobrar el conocimiento, con más dudas que certezas acerca del estado de mi cuerpo, estaba siendo trasladado y atendido en una ambulancia hasta el Heca. Una vez allí, fui derivado a varios sectores: unidad de terapia intensiva, coronaria y área del quemado, para ser luego de dos días derivado a una sala común. Durante ese lapso y a medida que iba recordando lo que pasó, aprendí a valorar y apreciar el trabajo de todas las personas que me atendieron. Desde el chofer, los camilleros y los enfermeros hasta los médicos. Todos ellos, además de profesionalismo me regalaron humanidad. Fui tranquilizado, contenido y curado gracias a ellos. Y aquí vuelvo al principio de esta reflexión. Me siento pobre en palabras y en adjetivos calificativos para ponderar los cuidados recibidos por el personal del Heca. Hoy siento que he vuelto a nacer gracias a ellos.

Eduardo José María Raschetti

Credibilidad y sentido común

Somos incorregibles, a lo trivial le damos una importancia de Estado increíble. El presidente uruguayo Pepe Mujica les abre las puertas a los niños de Siria, huérfanos y otros con consecuencias físicas, de una de las principales catástrofes del ser humano, que es la guerra, para poder asimilarlos a la sociedad, en un claro acto de solidaridad y amor humano a esos chicos desvalidos. Mientras, charco de por medio como se le dice, nosotros estamos preocupados por Wanda Nara, su novio y Maxi López, y otros especímenes que hacen a la farándula vernácula. Ahora, la emprendimos con la carta del Papa, si es o no es trucha, si fue un telegrama y luego una carta producto de un collage. Vendrá ahora la más temible de las distracciones, el fútbol, mientras el barco de la economía se va a pique con nosotros adentro. Jamás priorizamos los problemas conforme la importancia de los mismos, demasiada frivolidad.

Roberto Sánchez

Todos tenemos algo de Caín

¿Dónde está Abel, tu hermano? (Gn4:9). Así preguntó Dios con voz de trueno, mientras la sangre de Abel derramada en tierra clamaba sacudiendo el cielo. El primer crimen acababa de consumarse. “No sé, soy yo acaso guarda de mi hermano?”, contestó Caín, el asesino. ¡Dios mío, cuántos Caínes y cuántos Abeles! ¡Cuánta sangre y cuánta muerte! Me estremezco pensando en la feroz violencia desatada en nuestro tiempo, la que diariamente pega fuerte en nuestro corazón, pero también me estremezco pensando que en verdad todos tenemos algo de Caín cuando no somos guarda de nuestros hermanos, cuando los criticamos, los rechazamos, los discriminamos, los descalificamos o simplemente cuando los hacemos depositarios de nuestra indiferencia. Eso también genera violencia y también mata. Integramos una sociedad que, marcada por el individualismo, rechaza la “otredad”, olvidando que sin perder nuestro sello personal, somos seres entramados en una gran red vincular donde todos nos necesitamos. Pasa que también hemos olvidado a Jesús diciéndonos que nos amemos los unos a los otros así como El nos ha amado, y que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Por ello gran parte de ese tejido social se ha enfermado, y muchos individuos, cual células necrosadas se niegan a albergar al otro, a brindarle su mirada, su escucha, su contención, sus disculpas y su perdón. Eso también genera violencia y también mata. El creador, instaló en cada ser humano la profunda necesidad de ser amado, aceptado, perdonado y restaurado, para así poder vivir en paz, amor y seguridad. Creo firmemente que hay una cita con Dios, intransferible e irrenunciable donde el Señor nos preguntará a cada uno de nosotros: “Dime, qué has hecho de tu hermano”. Reflexionemos.

Raquel Pierri
DNI 4.628.115


¡Argentina tiene futuro!

¡Vamos Argentina! Vaca Muerta primero y el nuevo descubrimiento en Neuquén retempla mi espíritu. Por favor, dejen de pensar en el 2015, nosotros, el pueblo, estamos en el 2014 y tenemos ganas de volver a ser. Estos descubrimientos nos transforman en uno de los países de gran futuro, pero el futuro es la suma de los presentes, y el presente debe ser ponernos a la grata tarea de decirle sí a esta hermosa y real posibilidad, que la dirigencia se ponga las pilas; basta de chicanas. Ahora, sin especulaciones y con grandeza aseguremos a las futuras generaciones la Argentina soñada. Para el 2015 nos falta mucho, no juguemos a ser pícaros, el que lo haga sera castigado por la historia. Vamos Argentina, vos le permitiste vivir con dignidad a mis viejos, inmigrantes, ahora quiero que lo hagas con mis hijos y mis nietos. ¡A dejarse de joder!

Elías Soso

Peripecias en hospitales

Tengo 63 años y las circunstancias de la vida hicieron que tuviera que afrontar una urgencia quirúrgica en un hospital público. Siempre tuve una idea aproximada de las peripecias que deben pasar las personas con problemas de salud que deben concurrir a dichos lugares, pero ahora lo pude vivir personalmente. Luego de esperar en mi domicilio, con la ambulancia en la puerta, hasta que se me admitiera en alguno de los cuatro o cinco hospitales consultados, fui llevado al Carrasco. Allí nos informaron que no funcionaba la sala de rayos, por lo que luego de otra espera, me trasladaron al Centenario, donde quedé gracias a la férrea resistencia de mi familia a que fuera derivado a otro nosocomio debido a la falta de camas. Finalmente, fui acomodado en una camilla rígida, a la espera de los estudios previos a la operación. Todo lo que vi después, desde la cantidad de personas que son atendidas, con suerte, con problemas más o menos graves que el mío, la falta de espacio, de camas, de higiene en los baños, las cucarachas, la gente como ganado, hasta la angustia a que son sometidos el paciente y su familia, me permiten decir lo malo que es el servicio hospitalario rosarino y provincial: los hospitales son insuficientes y deficientes, los médicos y el personal hacen lo que pueden y todo marcha a la buena de Dios. Agradezco a todos los que estuvieron a mi lado, en especial al médico y chofer de la ambulancia de Emerger, del 6 de mayo, que no se retiraron de ningún lugar hasta que fui finalmente admitido en el último.

José García
DNI 8.297.303

Manso, Trezeguet y algo más

Me dirijo a los responsables de nuestro equipo que nos han llevado a la pérdida de los objetivos que estaban al alcance de la mano luego del exitoso trabajo de Gerardo Martino. En primer lugar, la comisión directiva parece haber olvidado los tiempos de zozobra vividos antes de la llegada del Tata, cuando nos acechaba el descenso. Afortunamente, por su intervención se revirtió y conseguimos un título en primera. Pero recordemos los tiempos de Sensini y Torrente. Ahora, reinciden en decisiones equivocadas: primero poniendo un técnico sin experiencia en primera división. El equipo bajo la conducción de Berti fue perdiendo poco a poco el buen juego, y los resultados fueron negativos. Además, en situaciones poco aclaradas, posibilitaron el alejamiento de jugadores necesarios para encarar la dura competencia, como Vergini, Urruti y jóvenes promesas como Farabelli. Tampoco completaron los cupos disponibles de refuerzos con jugadores de oficio, sabiendo el esfuerzo que depararía el campeonato oficial y la Copa Libertadores. Lo dijo Picerni en un reportaje, él sabía que tener un plantel corto iba a terminar en una “masacre de lesiones”. Ricardo Lunari, en declaraciones a este diario del 17-05-14, dijo que el ciclo de Alfredo Berti fue “muy bueno, no fue un fracaso, no se dieron algunos resultados”. Me parece que se equivoca feo. De los últimos 24 puntos sólo se ganaron cinco y la eliminación en la primera fase de la Libertadores. Por último, Manso fue dejado de lado, desatendido por los técnicos y sus influyentes, ya que no se le posibilitó rodaje futbolístico. Trezeguet también fue relegado por jugadores que no conocían esa posición y de calidad menor. Fue desaprovechado, aunque igual hizo cosas importantes. En el último partido, nuestra siempre atenta dirigencia podría haberlos homenajeado a los dos. A Damián por sus orígenes y a David por su trayectoria como uno de los mejores jugadores del fútbol mundial. Imperdonable. En fin, ambos deben saber del agradecimiento de miles de leprosos. Es la plaqueta honorífica que entrega la hincha y la más valida. A los referentes que entregaron todo, regresando y ayudando en tiempos difíciles, como Bernardi, Heinze, Maxi, Scocco, a Mateo y Banegas y a los demás que supieron acompañar, eternas gracias.

Hugo B Oteo
DNI 6.053.357

El efecto de los agrotóxicos

El pasado domingo, en Canal A-24, emitieron un programa sobre los agrotóxicos, donde informaban sobre los peligros que acechan a las personas que viven cerca de las zonas donde se producen fumigaciones, dada su volatibilidad. Informaban que en Europa, hace unos años, funcionarios se sacaron muestras dando como resultado que poseían la sangre contaminada. Se trata de un asesino silencioso. Ahora, me preguntó, ¿por qué tanta gente joven enferma de cáncer? Me quedé helada con el programa, donde también revelaban que algunos alimentos estaban contaminados por las fumigaciones. Sólo quería compartir lo que vi sobre los peligros que las mismas acarrean a las personas.

Griselda Juri de Criscuti

Gracias, de todo corazón

A través de este medio, deseo agradecer a todo el personal del 1º piso del Hospital Español, en especial al doctor Pedro Lattuca y su cuepo médico, por la atención otorgada a mi mamá, María Magdalena Ferreyra, durante estos últimos cuatro años. También quiero agradecer a los directivos y a todo el personal de la obra social Iapos por los servicios y prestaciones brindados a mi mamá, afiliada Nº 92.612.967, quien padeció una larga dolencia. En nombre de toda mi familia, muchas gracias.

Ramona Beatriz Vallejos
DNI 18.113.243