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Las nuevas semillas buscan conjurar el riesgo climático

Las compañías del sector avanzan en el desarrollo de materiales tolerantes a los distintos desafíos que plantea el medio ambiente.

Domingo 11 de Marzo de 2012

La culminación de la campaña de granos gruesos, dejará una cicatriz más en los productores que aún lamentan la heterogénea sequía que afectó diversas regiones. Frente a esto, en Expoagro 2012, fue unánime el concepto de que la toma de decisiones de compras vienen dilatadas porque los rindes no son tan alentadores como en el ciclo precedente.

  Lo bueno, frente a la seca, para muchos semilleros fue que las variedades implantadas lograron demostrar su capacidad de respuesta ante variables climáticas. “Así como en años importantes pudimos ver los techos productivos, esta vez hemos comprobado los pisos productivos”, remarcó Martín Descalzo, de la firma Sursem.

  Según este ingeniero, el productor observó con atención estos detalles y definió nuevas estrategias. “Cada vez más, la diversidad en cuanto a las fechas de siembra es un elemento de manejo y ajuste en las tareas a campo. Eso implica que se pone al cultivo en una situación distinta, es decir se lo lleva, a veces, a una siembra tardía, con mayores temperaturas y una planta de crecimiento más rápido”, precisó.

  Para ello, los semilleros deben adecuar el grano a las características del período que será expuesto. “Temperaturas, comportamiento sanitario y enfermedades son cuestiones de relevancia en campañas distintas porque los rendimientos a cosecha no son los proyectados en un principio”, agregó.

  En Expoagro se volvió a reclamar por una ley de semillas que permita proteger este comercio y dar un marco adecuado sobre las variedades que muestran, año a año, un mejoramiento. Un tema que viene lento, si se toma en cuenta que por cada muestra que pasa, hay una variedad nueva que supera a a la anterior por adaptación o rendimiento.

  Esto quedó expresado en el interés de las delegaciones extranjeras por las tecnología local.

  En rigor las tendencias mundiales de mercado indican muestran un Occidente que crece en oferta de tecnología para producir alimentos y un Oriente que demanda, cada día más, productos alimenticios con agregado de calidad. Esto obliga a seguir ganando en productividad como clave de la eficiencia.

  Como consecuencia, los grupos de expertos, analistas y técnicos que transitaron la expo, se quejaron por los costos crecientes en dólares de muchos productos, la inflación que se muestra mayor cuando hay problemas con el clima; así como la falta de insumos por el cierre de las importaciones, que generan más costos y dolores de cabeza.

“Falta una tonificación para llegar a una real escalada y potenciar la capacidad de adaptabilidad del sector frente a los cambios permanentes”, se los escuchó decir.

  La discusión por el Seguro Integral Agrícola, sus detalles e instrumentación, tampoco estuvieron austentes en Expoagro.

Análisis sobre la sequía. El impacto de la sequía, que presentó el departamento de investigación y desarrollo de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), demostró que los resultados finales de la cosecha aún están abiertos y todavía no se ha podido determinar si en el área de Junín las pérdidas en soja superan el 30 % ó más.

  Es decir, el porcentaje real de pérdida por falta de agua, recién se podrá determinar cuando se tengan los datos totales o números de las mermas en producción y su comparación con los resultados esperados al inicio de la campaña.

  De igual modo, el impacto es de alta sensibilidad si se piensa que durante la última sequía (2008), los empresarios del sector venían de transitar por buenos resultados. Ahora, hay muchas empresas que todavía no lograron recuperarse de los últimos 3 años y eso los pone en alerta a la toma de nuevas decisiones, postergando una visión sobre el nuevo escenario.

  Aacrea, propuso que se analicen todas las herramientas de cobertura, antes de determinar si deben ser obligatorias. En ese sentido habló de los seguros índice o paramétricos, como una alternativa oportuna y viable. “Se trata tomar una cobertura por sequía, a través de una proyección estadística e histórica de los regímenes de precipitaciones de una región, zona, municipio o provincia. El promedio de lluvias, determina la cobertura y marca el punto inicial para la reducción de riegos en el sector agropecuario”, explicó Jorge Latuf, coordinador general de la institución.

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