Viernes 07 de Junio de 2013
Las neuronas siguen naciendo en el cerebro adulto, según comprobó un estudio de investigadores del Instituto Karolinska de Estocolmo, en Suecia, publicado en el último número de la revista Cell. Con los alimentos, el organismo absorbe grandes cantidades de carbono contenido en los vegetales y animales y es utilizado posteriormente a medida que nacen nuevas células de las que pasa a formar parte.
El grupo comprobó que las mismas concentraciones de este carbono pesado halladas en el aire hasta 1962, —cuando la mayoría de las potencias mundiales prohibieron las pruebas nucleares tras la crisis de los misiles soviéticos en Cuba— se reflejan en las largas cadenas del ADN de las células del cerebro y gracias a ello lograron arrojar luz sobre un tema pendiente en la neurociencia: el del nacimiento de neuronas en el cerebro adulto.
Las neuronas nacidas en los años 1940 y 1950 han sido datadas de igual modo que los arqueólogos fechan sus hallazgos. Midiendo la concentración en el hipocampo —la región cerebral asociada a los procesos del aprendizaje y la memoria—, de muestras de tejido procedente de personas fallecidas, los investigadores encontraron que más de una tercera parte de estas células son renovadas a lo largo de la vida. Calculan que alrededor de 1.400 neuronas nuevas se incorporan cada día durante la edad adulta en el hipocampo, un ritmo que apenas decrece con la edad.
"Durante mucho tiempo se pensó que el hombre nacía con un número determinado de neuronas y que no se formaba ninguna nueva después del nacimiento", explicó Jonas Frisén. Experimentos llevado a cabo hace 15 años dejaron claro que sí había neurogénesis en el cerebro adulto, como habían sugerido trabajos previos, pero no zanjaron la polémica existente en este controvertido tema entre la comunidad neurocientífica. "Es la primera evidencia de que hay una sustancial neurogénesis en humanos durante su vida adulta, lo cual apunta a que esas nuevas neuronas contribuyen al funcionamiento del cerebro", destacó Frisén.
"Los hallazgos demuestran que existe en el hipocampo humano adulto una tasa de neurogénesis muy superior a la sospechada hasta ahora, que es similar en cantidad en hombres y mujeres, y que estas nuevas neuronas tienen en el ser humano una vida media de alrededor de siete años, la mitad de la de las neuronas que nacieron durante el desarrollo cerebral. Pero lo más importante de todo es que la tasa de neurogénesis adulta declina durante la vida del individuo mucho más despacio que en roedores. Así, mientras que en los ratones de laboratorio la tasa de neurogénesis decae a la décima parte del nivel de la neurogénesis inicial a los nueve meses de vida del roedor, que suele vivir una media de dos años, en el ser humano esta tasa sólo decae al 25 por ciento en toda la vida, como se ha visto ya que se examinaron cerebros de sujetos de hasta 92 años", explicó José Luis Trejo, jefe del grupo de Neurogénesis Adulta del Instituto Cajal, de Madrid.