Las naciones con costas al Pacífico cerraron puertos
Un tsunami más débil de lo esperado golpeaba anoche las costas del Pacífico latinoamericano, donde las autoridades cerraron puertos, suspendieron exportaciones y evacuaron poblaciones por la amenaza.

Sábado 12 de Marzo de 2011

Un tsunami más débil de lo esperado golpeaba anoche las costas del Pacífico latinoamericano, donde las autoridades cerraron puertos, suspendieron exportaciones y evacuaron poblaciones por la amenaza. Sin embargo, en la costa de California (EEUU), un hombre murió y se produjeron destrozos en varios puertos por olas de 2,5 metros de altura.
  El maremoto fue provocado por un sismo de magnitud 8,9 en la costa noreste de Japón, el más intenso en casi un siglo y medio, y arrasó con campos, casas y autos en la isla asiática. Los desastres podrían haber cobrado la vida de 1.000 personas.
  Las alertas de tsunami se extendieron por toda la costa latinoamericana del Pacífico desde México hasta Chile y se pronosticaban olas de hasta dos metros de altura.
  Pero el primer impacto mostraba una intensidad menor a la esperada.
  Después de que las islas de Hawai sortearan indemnes el tsunami, los primeros efectos en el continente se sintieron en la localidad mexicana de Ensenada, en Baja California. Pero no superaron el nivel de la marea alta, dijo el presidente Felipe Calderón.
  “Fue 70 centímetros el incremento máximo y ya va en descenso”, comentó el contraalmirante José Luis Vergara, portavoz de la Marina, en una conferencia de prensa.
  A pesar de todo, la suspensión de la navegación se mantenía en costas mexicanas. Todos los puertos mexicanos del Pacífico estaban cerrados, incluyendo la pequeña terminal petrolera de Salina Cruz y los de carga Lázaro Cárdenas y Manzanillo.
  Donde los especialistas esperaban el mayor impacto era en Chile, el mayor productor de cobre del mundo. La ola, que avanzaba a 800 kilómetros por hora, golpearía la isla de Pascua al filo de la medianoche.
  En la isla volcánica ubicada en medio del Pacífico, famosa por sus gigantescas estatuas Moai, los pobladores habían sido evacuados a zonas altas.
  El tsunami luego avanzará hacia el territorio continental de Chile, donde llegaría esta madrugada.
  El gobierno chileno subió el estado de alerta a alarma y ordenó que todas las zonas bajas del país sean evacuadas y cerrar los puertos.
  “Se ha modificado la estimación del tamaño máximo de las olas, pasando de 2 a 3 metros, lo que coloca los posibles efectos del terremoto de Japón como más fuertes sobre nuestras costas”, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.
  La minera estatal Codelco, la mayor productora de cobre del mundo, detuvo los embarques, ordenó a los barcos salir a mar abierto en una medida preventiva. La empresa espera un retraso marginal en sus envíos.
  En Ecuador, el presidente Rafael Correa estableció el estado de emergencia y Petroecuador declaró la fuerza mayor en las exportaciones de crudo del país miembro de Opep, como una medida precautoria ante la amenaza del tsunami.
  Miles de policías y militares fueron enviados a zonas costeras, donde se suspendieron las clases. Y se ordenó evacuar estas regiones y de la isla de Galápagos.
  En el vecino Perú, las autoridades cerraron todos los puertos, entre ellos el de El Callao, donde se embarca la mayoría de exportaciones mineras del país. En esas zonas también se suspendieron las clases.
  En el área residencial de La Punta, cercana a El Callao, la policía evacuaba a la gente de la playa y otros amarraban sus veleros o los llevaban a alta mar mientras en un estadio de la zona Defensa Civil instalaba carpas.
  Honduras evacuó unas 18.000 personas que viven a orillas del Pacífico y en islas frente a la costa.