Jueves 21 de Junio de 2012
"Estamos en eso". Ojalá esa respuesta no sea la misma que el actual gobierno provincial aplique para explicar la falta de resolución de otros problemas. Por ahora es la que usan los funcionarios de la Empresa Provincial de la Energía cada vez que tienen que responderle a miles de rosarinos por qué deben soportar tantos cortes de luz. Hace ya bastante tiempo que se sabe que durante varios años no se hicieron las inversiones necesarias. Ya quedó claro que la ciudad creció a un ritmo difícil de alcanzar para las obras de distribución eléctrica. El tema es qué se va a hacer, o por qué lo que se está haciendo no empieza a dar resultados. Hago esta generalización a partir de una experiencia personal que comprende a muchos vecinos del macrocentro rosarino. En enero padecimos extensas y prolongadas interrupciones del servicio. Tan problemático fue el asunto que se hicieron algunas obras en la emergencia que prometían resolver el problema de fondo. En el último mes volvieron a repetirse cortes de hasta ocho horas, lo que reveló que el problema no estaba nada resuelto. En lo inmediato hubo varios cortes programados para hacer nuevas tareas que iban a resolver, otra vez, el problema de fondo. "Ahora sí, ya está", se anunció entonces. Pero no. Otra vez un largo corte de casi diez horas volvió a potenciar las respuestas de nuevas soluciones de fondo. ¿Cómo creerles? Si en pleno invierno, sin lluvias, tormentas, sismos, explosiones nucleares ni guerra, se repiten los cortes de energía en una zona donde dicen ya haber arreglado los problemas de fondo. ¿A quien habrá que reclamar? A la EPE seguro que no. "En el día se intentará una solución", repiten desde el 0800. ¿Quién se hará cargo de los daños colaterales? No digo los resarcimientos, porque suelen ser insignificantes. Hablo de los inconvenientes que quedarse sin energía le produce a las pequeñas historias personales. Podrían al menos admitir que no pueden y dar un paso al costado. ¡Pobres las guardias! que cuando el problema ocurre en feriados o fines de semana no dan abasto. Hace poco llamó la atención que los gremios del sector cuestionaran que a pesar de las inversiones el servicio seguía siendo deficiente. ¿No será hora que el gobernador se desprenda de los funcionarios que no demostraron servir? La inoperancia debiera ser castigada. Y si quedan dudas que se registren los cientos de llamados a los medios que dan testimonio diario de que todo sigue mal.
DNI: 17.229.390 y vecinos de Paraguay al 1800