Martes 01 de Julio de 2014
"En cada partido de fútbol hay leyes de la física que están haciendo su propio juego", opina Daniel Barraco, doctor en física y ex decano de la Facultad de Astronomía, Física y Matemática de la Universidad Nacional de Córdoba.
Barraco afirmó que "el fútbol es un deporte de objetos físicos, el césped, el jugador, el aire, la pelota", por lo cual "en cada partido hay leyes de la física haciendo su propio juego".
Al referirse a los motivos ligados a la física que pueden incidir en un partido o torneo, Barraco respondió que primero "está lo trivial, no es lo mismo jugar a nivel de mar que en la ciudad de La Paz, la diferencia de altura altera el rendimiento de los jugadores pero también cambia el comportamiento hidrodinámico de la pelota".
"La frase tan escuchada cuando se juega en estadios que están a gran altura es «la pelota no cobra efecto, no dobla»", sostuvo el ex directivo de la Comisión Nacional de Investigaciones Aeroespaciales (Conae).
"Si el piso está seco, el comportamiento de la pelota es distinto a si está mojado, igualmente el comportamiento de la adherencia de los botines es diferente", dijo
En muchos casos, continuó, los jugadores "saben empíricamente que si le pegan a la pelota de una forma, hace algo que es lo que ellos quieren y simplemente lo ejecutan".
Al mismo tiempo, explicó que "fuera de la cancha, cuando se arman los grupos que concursan, entra a tallar la matemática, ya que es un problema de probabilidades el saber contra quién te va tocar jugar los distintos partidos".
El científico se refirió a la posibilidad de organizar una "inteligencia especial" como la que tienen los científicos para la conformación del equipo e incentivar estrategias a nivel grupal o individual.
"Claramente en el partido entran en juego conocimientos de estrategia y tácticas que bien podríamos pensar que es una inteligencia especial, en la toma de decisiones aparecen tanto situaciones de la inteligencia lógica como de la inteligencia emocional que rige la conducta de los jugadores al igual que las decisiones de los árbitros", manifestó.
En el fútbol, consideró, "podemos ver un ejemplo de efectos aerodinámicos: cuando uno le pega un puntapié a la pelota de forma que el movimiento del botín sea una recta que pasa por el centro del balón, el mismo va salir volando en línea recta, si sale pegado al suelo todo el análisis es diferente".
"La diferencia de velocidad de las moléculas de aire que siente el lado derecho de la pelota con respecto a las que siente el lado izquierdo provoca una fuerza neta que apunta a la izquierda o derecha según como sea la rotación de la pelota", manifestó.
"Esta fuerza es la que hace que la pelota no vuele en línea recta sino que haga una curva y todos gritemos el gol y aplaudamos al jugador por que hizo que la pelota saliera con efecto", dijo.