Lunes 30 de Agosto de 2010
Había que superar la presión del debut de la mejor manera. Y vaya si lo hicieron. Las Leonas
vencieron a Sudáfrica por 5 a 2 y fueron demasiado para un rival que poco pudo hacer frente a un
equipo argentino que lo superó en todas las líneas y que encima de un gran equilibrio colectivo
sacó a relucir las individualidades. Luciana Aymar descolló, con una actuación tremenda, sobre todo
en el segundo tiempo, cuando se ocupó de recibir la bocha más adelante de mitad de cancha y donde
no sólo dejó desparramadas a sus rivales, sino que además marcó tres goles y fue artífice en la
conversión de otro.
Pero no fue la única. Burkart mostró, como siempre, seguridad en el fondo. Lo mismo que la
arquera Succi, que sacó casi todo lo que tiró Sudáfrica. Rebecchi, Luchetti y Sole García tuvieron
gran protagonismo, pero fundamentalmente Rebecchi, que fue la que más inquietó en la ofensiva.
El primer tiempo arrancó tibio y aunque Las Leonas tuvieron las primeras ocasiones, recién a
los 15’ llegó la apertura. Luchetti ganó un corto ingresando por la derecha del área y tras
la infracción en el pie de una sudafricana, Rebecchi sirvió la bocha que tocaron para Noel
Barrionuevo. La defensora, goleadora en la Champions de Inglaterra, arrastró y la mandó a la tabla.
Empezaba así a entrar en calor un público que se vio sorprendido por un frío intenso.
De inmediato, Alejandra Gulla arremetió contra el área rival y estrelló una bocha contra el
palo. Argentina se venía con todo. Giselle Kañevsky, en otro ingreso por derecha, volvió a ganar un
corto, que finalmente no terminó en gol. Tras la ejecución mal servida de la propia lateral, Merino
tiró un centro que nadie llegó a conectar.
Era más Argentina, pero Sudáfrica logró un córner corto que Coetzee cambió por gol, a los
22’. Un llamado de atención que se fue al entretiempo, porque a pesar de que Rebecchi y
Merino tuvieron un par de ocasiones, el marcador de la primera etapa se quedó en 1.
Si Sudáfrica tenía alguna esperanza de aguantar el resultado en el segundo tiempo, Aymar se
encargó de echársela por tierra. Porque a los 2’ y a los 4’ del segundo tiempo marcó
dos golazos. Sobre todo la primera conquista. Ingresó por la izquierda bordeando el área y cuando
estaba casi enfrente de la arquera, apenas entró la bocha al círculo, sacó un disparo que se clavó
en la red. El segundo fue al meterse por el otro costado e intentar un centro que se metió solito
detrás de la arquera. Ahí Lucha tiró desde el piso tras una caída.
Para esa altura los casi 5.000 hinchas deliraban con la rosarina, que en su ciudad era más
local que nadie. Y Burkart, por si era poco, estrellaba un tiro en el travesaño. Sin embargo,
Sudáfrica tuvo tiempo para acercarse un par de veces. Primero Succi salvó ante el ingreso de
Marsha, la jugadora más temible del conjunto africano.
Por si quedaban dudas de que Lucha iba a ser la gran protagonista, a los 69’, volvió a
convertir. Esta vez el corto que había ganado Argentina no se sirvió para ninguna de las tiradoras
habituales y sí para Aymar, que por tercera vez se tiró a festejar de rodillas al sintético.
A los 65’, Vida Ryan convirtió con una bocha a media altura, también producto de un
corto. Pero Lucha seguía en el campo y no se podía ir sin dibujar unas pinceladas más. A los
69’, una combinación colectiva encabezada por ella le dio la chance a Mariné Russo de cerrar
la fiesta. Fue el primer capítulo de cara al sueño mundialista. i