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Las intensas lluvias anegaron miles de hectáreas santafesinas

Luego de doce días de precipitaciones están en riesgo por inundaciones varias localidades de la provincia. También hay temor en los campos santafesinos.

Jueves 14 de Abril de 2016

Tras 12 días de lluvia ininterrumpida en la ciudad de Santa Fe, sus alrededores y los departamentos norteños que rodean a La Capital, las horas de sol que hubo en la mañana de ayer fueron noticia, pero al mediodía el agua volvió a caer y mantuvo latente los peores temores. En el sur provincial las lluvias siguen generando inconvenientes en zonas urbanas y rurales. Hay localidades muy afectadas como María Susana. (ver aparte)
  Ya miles de hectáreas están anegadas al igual que caminos rurales que imposibilitan transitabilidad e ingreso de maquinarias a los campos para retirar lo que resta de la cosecha gruesa, que se estima entre un 30 y 40 por ciento.
  En el sur provincial hay afectados establecimientos agropecuarios de la Cuenca del Candelaria, Chabás, Casilda, Sanford y Arequito, y no es menos preocupante en áreas de Gödeken, Los Quirquinchos, Chañar Ladeado y Berebevú.
  En Casilda también los excedentes hídricos provenientes de zonas rurales perjudicaron a sectores del populoso barrio Nueva Roma. La secretaria de Obras Públicas de Casilda, Marta Lapegüe, dijo que “se está trabajando para atender las necesidades”, y recordó que el municipio llamó a licitación para la ejecución con apoyo provincial de obras de mejorado de calles y otros trabajos en los sectores más críticos de Nueva Roma donde dijo que hay afectadas unas 200 familias.

Preocupante. Ayer las autoridades provinciales ratificaron que todos los recursos están puestos en pos de la emergencia. Las imágenes de campos inundados hasta donde la vista alcanza asustan. En el norte provincial, el agua se comido caminos, construcciones y barrido los paisajes habituales. Y está haciendo padecer a los habitantes de las poblaciones, muchos aislados porque los caminos de tierra son trampas para los vehículos.
  En San Javier colapsó el sistema de pozos sépticos, mientras en la ciudad de Santa Fe, no tiene hasta ahora su casco urbano amenazado. Ello es porque el anillo defensivo de taludes sumado a las bombas extractoras está funcionando pero fuera de ese anillo el agua está sitiando a la ciudad. Nadie se anima a pensar en una precipitación como la registrada en San Cristóbal días atrás donde cayeron más 500 milímetros en poco tiempo porque llenaría la olla que queda dentro del anillo.
  Ayer se reunió comité provincial de Emergencia Hídrica. El ministro de Gobierno, Pablo Farías, dijo que “la situación es grave por la cantidad de agua caída en los últimos días, sus efectos en el caudal del río Salado, más la altura del río Paraná. Hay muchas localidades afectadas y la red de caminos de tierra. De la red de 9 mil kilómetros que la conforman está afectada la transitabilidad de un alto porcentaje. No ocurre lo mismo en la red pavimentada donde, salvo el corte de la ruta 6, a la altura del río Salado, y algunas otras, no hay cortes”.
  El gobernador presidió ayer una reunión con funcionarios provinciales para abordar la situación y dijo que hoy “se realizará la reunión del Comité de Emergencia del Ministerio de la Producción para ampliar la emergencia hídrica a otros departamentos y para hacer una evaluación del impacto al presente y la perspectiva que esto va a tener en los próximos meses”.
  Miguel Lifschitz autorizó el destino de más partidas de fondos para asistir a afectados. Además hay productores que tienen sus cultivos bajo agua o su producción atrapada —caso tambos— por lo intransitable de los caminos rurales. “Sólo pudo retirarse no más de un 15 por ciento de la cosecha de soja; el resto está en los campos con dificultades para salir”, reveló el ministro de la Producción, Luis Contigiani, quien convocará al Comité de Emergencia Agropecuaria para pedir a la Nación que extienda la declaración de emergencia a toda la provincia.
  Hay unos dos mil evacuados en la provincia y un número similar de autoevacuados, precisó Farias. “En días transferimos unos seis millones de pesos del fondo de emergencia de obras menores”, dijo.
  Los lugares más afectados de la provincia son los departamento Vera y San Cristóbal, además de localidades como Cañada Ombú, Los Amores e Intiyaco en la ruta 3, Aguará Grande, y las zonas rurales.

Pedido. El senador nacional por Santa Fe, Omar Perotti afirmó que no va “a dejar de reclamar la asistencia de la Nación en la dramática situación que vive Santa Fe”, en referencia a las inundaciones.
  “Santa Fe está atravesando una situación muy crítica, tanto su población como el sector rural, que ya está hablando de pérdidas millonarias en las cosechas y en la producción de leche. Un diagnóstico difícil de revertir si no recibe un plan de asistencia”, destacó, y reiteró que presentó un proyecto solicitando la urgente intervención de la Nación.
  Y dijo que “hay 9 de los 19 departamentos afectados y miles de evacuados, se calcula que son 2.300.000 hectáreas del sector agrícola las afectadas”.
 

María Susana, otra vez jaqueada por el agua

“Otra vez estamos al límite. Las rutas están cortadas, viene mucha agua de todas partes, estamos usando bombas para que no se inunde el pueblo, pero realmente estamos con profunda impotencia”, lamentó ayer Norberto Antici, el jefe comunal de María Susana, una localidad del extremo sudoeste del departamento San Martín que con cada temporal sufre inundaciones en todo el distrito y en la planta urbana. Gracias al bombeo constante de bombas arroceras,  en esta oportunidad y hasta el momento se evitó que el agua anegara casas como ocurrió en la primera semana del año. “Pero las rutas y los caminos rurales están intransitables. Se perdió la producción y por estos días calculamos que tenemos unas 20 mil hectáreas bajo agua”, contó Antici y señaló que la gravedad de la situación está dada por el peligro sanitario al que se somete la población.
  “Es increíble la cantidad de agua que hay en el distrito. Esto parece un mar y el sistema de cloacas directamente no funciona y hay complicaciones de todo tipo. Las calles se rompen, hay hundimientos en muchos lugares”, dijo el jefe comunal.
  “El gobierno provincial se mueve mucho, nos llaman, están preocupados porque la situación está muy complicada. Pero estamos demorados con las obras anunciadas que solucionarían estos inconvenientes por la posición de algunas personas de El Trébol que no quieren que el canal programado pase por sus campos”, se quejó, y argumentó que “por unos pocos que se oponen a los trabajos, una población está bajo amenaza constante de inundaciones”.
  Días después de la crisis hídrica que sufrió la localidad, a principio de año el gobernador firmó un acuerdo con el Comité de Cuenca Arroyo Las Turbias para realizar obras que beneficiarán a María Susana y Piamonte. Las tareas, que demandarán una inversión de 15,5 millones de pesos, consisten en la construcción de un canal entre El Trébol y María Susana, con obras de desagüe y alcantarillas, y el mantenimiento del canal en la zona de El Trébol.
  “Acá hay que tomar decisiones más allá de lo que opinen unos pocos personajes. Porque si no corremos el riesgo de inundarnos como hace tres meses y seguimos acarreando un problema histórico”, dijo Antici.

Corte de rutas. En el distrito María Susana la ruta 20 y la 40-s tienen tramos anegados. Lo mismo ocurre con la provincial 13 entre María Juana y Clucellas, donde desde anteayer autoridades y rescatistas evacuan agua desde una banquina hacia la otra con bombas de gran caudal para facilitar el escurrimiento. Una situación igual afrontan en Piamonte, donde varias calles del pueblo estaban bajo agua.

Producción periodística:
Luis Emilio Blanco, Jorge Sansó de la Madrid y Gustavo Orellano

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