Viernes 14 de Agosto de 2009
El boliche porteño Cromañón fue recorrido ayer por primera vez en cuatro años y medio por periodistas gráficos y audiovisuales que pudieron tomar imágenes del lugar donde ocurrió la tragedia en la que murieron 194 personas, tras un recital de Callejeros.
A seis días de la sentencia del juicio oral que se les sigue al gerenciador Omar Chabán y a los integrantes de Callejeros, entre otros, los periodistas pudieron recorrer las instalaciones del boliche del barrio de Once, el cual quedó marcado por las huellas de la desesperación de quienes huían del fuego y el humo.
Por disposición del Tribunal Oral en lo Criminal 24, que tiene a su cargo el debate, las puertas de Cromañón se abrieron a las 9 y por el lapso de una hora por primera vez para los periodistas, ya que antes había habido dos inspecciones oculares en las que participaron sólo las partes involucradas en el juicio.
La primera imagen que se observó fue la de cientos de zapatillas arrinconadas en el pasillo que conduce desde el interior del local hacia la calle, que fue el camino que siguieron los miles de jóvenes que, a los empujones y gritos, pretendían escapar de la tragedia.
También quedaron allí algunas de niños que había sido llevados al recital por sus padres y que quedaron atrapados por el humo.
En el salón principal y junto a las paredes, permanecen tiradas en el piso banderas rotas que el público había llevado para homenajear a Callejeros, mediante las cuales expresaba el sentimiento de fidelidad que le brindaba.
Rocanroles sin destino.Los cables cortados y quemados de conexiones eléctricas cuelgan del techo y en el escenario quedó intacto un telón de fondo con la imagen gráfica del disco "Rocanroles sin destino".
En las paredes del salón quedaron marcadas las manos sucias de hollín.
Los baños, que en algunos casos fueron utilizados, según se indicó, como guardería para los chicos que eran llevados por sus padres, quedaron totalmente destruidos, con los espejos rotos.
El portón de emergencia que la noche de la tragedia estaba encadenado e impidió la salida de muchos jóvenes permanece cerrado.
Sobre un lateral de la puerta hay un cartel que dice: "Prohibido ingresar con alcohol, cohetes y bengalas".
El final del juicio se producirá el miércoles próximo. A las 15, tienen previsto dar lectura a la parte resolutiva del veredicto y un resumen de los fundamentos del fallo, en la sala donde fueron juzgadas las Juntas Militares en 1985.
Estiman que la lectura se extenderá entre tres y cuatro horas. l (Télam)