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Las heladerías, jaqueadas por los robos reiterados y los cortes de luz

Actividad en riesgo. Un comercio pequeño puede perder hasta 15 mil pesos diarios si la falta de energía inutiliza su stock. Encima, hay uno o dos asaltos por día.  

Jueves 31 de Enero de 2013

Pese a que enero es, si el clima lo permite, de lejos su mejor mes, las heladerías de Rosario la están remando como pueden para sortear dos serios problemas: uno o dos robos mínimos diarios y reiterados cortes de luz. Para ejemplificar ambas situaciones, el abogado de la cámara que las agrupa, Diego Cantarello, contó ayer que sólo un local fue asaltado ya 13 veces en apenas seis meses y que si un apagón dura más de dos horas la heladería debe desprenderse de su stock, lo que equivale a 15 mil pesos en el caso de un negocio pequeño. La alternativa es alquilar un generador, lo que entre renta y combustible representa unos tres mil pesos diarios.

Contra el honroso título de "capital del helado artesanal" que desde hace años enorgullece a Rosario conspira tanto la inseguridad como la falta de electricidad.

El primero de los problemas afecta a las heladerías casi tanto como el resto de los comercios, pero un poquito más. ¿La razón? Que esos negocios son, junto a quioscos, bares, restaurantes y estaciones de servicio, de los pocos que quedan abiertos por la noche.

"Para evitar robos las estaciones de servicio apelaron al pago con tarjeta de crédito, algo que las heladerías, sobre todo las pequeñas o de barrio, simplemente no pueden hacer", explicó Cantarello.

La alternativa es ir sacando la recaudación del local varias veces al día, pero nunca al punto de que dejarlo "pelado"para evitar que se ensañen con el personal. "Porque los robos son cada vez más violentos", detalló.

Como ejemplo, mencionó a la heladería Kapricho's, en Mendoza 5301, asaltada violentamente durante el último fin de semana.

"Pero robos hay no menos de uno o dos al día", destacó. El distrito más castigado últimamente viene siendo el oeste, aunque el sur no queda demasiado atrás.

En vano. Para enfrentar la problemática, la cámara ha mantenido reiteradas reuniones con funcionarios de Seguridad provincial, de resultados infructuosos.

"Se habló de instalar un botón de pánico y no prosperó; se dijo que se pondrían policías caminantes y al otro día no se ven más... se sabe que la ciudad atraviesa una situación difícil, pero esto ya es insoportable", afirmó.

Entre otras cosas, dijo, porque aun cuando algunos negocios tienen filmados a los ladrones e incluso identificados sus nombres y domicilio, ni siquiera entonces logran que la policía los detenga.

Pero la inseguridad no es el único de los factores que este verano tiene a maltraer a las heladerías, la luz es otro de ellos.

Básicamente porque, aparte de la materia prima, representa uno de los insumos indispensables para el helado, ya que es lo que permite mantener la "cadena de frío".

Según explicó Cantarello, con que la luz se corte durante más de 90 minutos o dos horas, el producto "ya pierde calidad" y debe ser directamente desechado, lo que en el caso de una heladería pequeña o mediana supone perder no menos de 15 mil pesos en stock.

"Eso sin contar lo que se pierde por no vender", advirtió. Para graficarlo, basta recordar el caso de la heladería Taormina, de 27 de Febrero y Matienzo, publicado en la edición de ayer de La Capital, que tras un nuevo corte de luz contabilizó 26 horas a oscuras en Navidad, 15 en Año Nuevo y otros tres apagones de entre 4 y 6 horas de duración en lo que va de 2013.

Las alternativas son todas muy costosas: adquirir hielo seco a 700 pesos la barra, comprar un generador —de 90 mil a 100 mil pesos— o alquilarlo por 2.500 pesos diarios, más otros 500 de combustible.

Frente a ese panorama, que se repite año a año, también vienen manteniendo "de dos a tres reuniones al año" con autoridades de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), tan infructuosas como las que se hicieron por seguridad.

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