Sábado 23 de Mayo de 2015
Las Farc colombianas suspendieron un “cese del fuego unilateral e indefinido” que, según afirman, cumplían desde hace cinco meses en respuesta a un bombardeo de la fuerza aérea de Colombia contra uno de sus campamentos, que dejó 26 muertos. El alto el fuego de los guerrilleros era de todos modos muy relativo: el 15 de abril lanzaron una operación en la que mataron a 11 soldados, lo que llevó al gobierno a retomar los bombadeos aéreos. El presidente Juan Manuel Santos advirtió ayer que el Estado está preparado para una ofensiva guerrillera.
“Estamos preparados para enfrentar represalias de las Farc, pero insistiremos en búsqueda de la paz”, respondió Santos al anuncio hecho por las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). “Señor ministro (de Defensa) y señores generales, ésta ha sido, ésta es y ésta seguirá siendo la orden: no bajar la guardia”, enfatizó el mandatario en un mensaje televisado junto a los mandos militares y ministros luego de que las Farc confirmaran en internet que levantaban el alto el fuego que asegura haber cumplido durante cinco meses. La guerrilla asegura que tomó la decisión de suspender “el gesto humanitario y de desescalamiento del conflicto” debido a “la incoherencia del gobierno”. El hecho es que el gobierno de Santos jamás aceptó el reclamo de las Farc de establecer una tregua bilateral mientras se negocia una paz definitiva en Cuba. Santos aduce que en todos los casos anteriores, las Farc aprovecharon esas treguas para fortalecerse militarmente.
El bombardeo que terminó con el cese del fuego guerrillero se lanzó contra de un campamento del frente 29 de las Farc detectado en Guapi, a 480 kilómetros al suroeste de Bogotá, en el departamento de Cauca. Las primeras informaciones indicaron que 18 guerrilleros habían muerto en el ataque, pero Santos confirmó luego que fueron 26 los guerrilleros abatidos y advirtió que la ofensiva seguirá en medio del proceso de paz que las partes sostienen desde 2012. El presidente afirmó que la ofensiva se enmarca en su orden de continuar los ataques, pues una tregua bilateral solamente será aceptada por el gobierno cuando las negociaciones de paz estén en una fase más avanzada. “Esta operación no solo es el resultado de esa precisa instrucción, sino también de la acción clara y contundente contra el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión, toda vez que este frente (guerrillero) es el principal responsable de las finanzas del Bloque Occidental (de las Farc) y por ende de esas actividades criminales”, señaló Santos. “Desde que se iniciaron las conversaciones de La Habana he sido muy claro en que las operaciones de nuestras fuerzas armadas contra la subversión no se detendrían y no se detendrán”, enfatizó. Poco después de la declaración de Santos, las Farc anunciaron la suspensión del cese del fuego unilateral e indefinido que, afirman, empezaron a cumplir el pasado 20 de diciembre. Pero contradictoriamente el 15 de abril pasado las Farc mataron una columna completa del ejército, causando 11 muertos y numerosos heridos. Santos había ordenado poco antes suspender los bombardeos aéreos para colaborar con las negociaciones, pero a raíz de este ataque decidió retomarlos.