Estrategias

Las elecciones de 2021 bifurcan los caminos de Michlig y Lifschitz

El presidente de la Cámara de Diputados y el senador compartieron actividades en el territorio pero sostienen diferencias sobre un "frente de frentes"

Sábado 05 de Diciembre de 2020

Los caminos de Miguel Lifschitz y Felipe Michlig se encuentran en el territorio pero se bifurcan en un punto clave: qué hacer en las elecciones de 2021 y 2023.    

Esta semana, el presidente de la Cámara de Diputados participó junto al titular del bloque de la UCR en el Senado de varias actividades en el departamento San Cristóbal, donde el legislador radical juega de local.

No llamó tanto la atención la recorrida por la provincia —algo que todos los dirigentes de primera línea vienen haciendo de cara al año próximo— sino la confluencia de dos dirigentes que plantearon posiciones divergentes a lo largo de un año en el que oficialistas y opositores debieron adaptarse a sus nuevos roles.

Michlig descartó que se haya tratado de una movida preelectoral. “Esto se iba a hacer semanas atrás pero tuvimos muchas sesiones y no pudimos coordinarlo —dijo a La Capital el senador—. Miguel quería ir a saludar personalmente a la intendente de Ceres, Alejandra Dupouy, que es radical y fue funcionaria de su gobierno, y también quería visitar a la presidenta comunal de Colonia Rosa, que es socialista”.

“Fue una cuestión más institucional, no se habló de campaña”, aseguró Michlig.

En la UCR siguen con una idea fija: armar un “frente de frentes” (según la expresión de Mario Barletta) que aglutine ya en 2021 a todo el espectro opositor. Según el legislador radical, entre el 70 y el 80 por ciento del partido está convencido de que ese es el camino. También bancan esta línea ecuménica, aseguró, el presidente del comité nacional, Alfredo Cornejo, y el senador por la Ciudad Autonóma de Buenos Aires Martín Lousteau.

El problema es el de siempre: la negativa del Partido Socialista a sumarse a una alianza de este tipo. “Esperamos que el socialismo comprenda que en tiempos de dificultad como el que estamos viviendo es necesario armar espacios políticos potentes —reclamó Michlig—. Es necesario que confluyan distintas experiencias políticas y dejar de lado cuestiones ideológicas que no nos deben separar”.

Desde el PS retrucan que más que el quiénes, lo importante es el qué. Y hacia dónde. “Hay que fortalecer el Frente Progresista y desde ahí pensar el futuro —dijo a este diario un legislador importante de la principal coalición opositora—. Más que un armado hay que tener una propuesta fuerte, abrir a sectores que están en la izquierda democrática, el peronismo y en Cambiemos. Hacer una invitación en línea con los orígenes del Frente Progresista, en 2007, que confluyan sectores con diferente procedencia pero con una mirada común”.

Lo cierto es que las tensiones por el armado anticiparán una rosca posterior, pero estrechamente vinculada: la de las candidaturas. Mientras Lifschitz ya se anotó por un lugar en la Cámara alta nacional, Michlig dejó la puerta abierta pero advirtió: “No descarto lo de senador nacional y si me toca ser candidato, bienvenido. No obstante, podemos tener el mejor candidato pero si el vehículo tiene la goma pinchada y le falla el motor vamos a perder la carrera”.

Por su lado, otro diputado muy cercano a Lifschitz deslizó que antes de 2021 asoman problemas políticos más inmediatos, como las sesiones extraordinarias, habilitadas el jueves por el gobernador Omar Perotti.

En particular, advirtió que tras la renuncia de Esteban Borgonovo como ministro de Gobierno el mandatario hay un inquietante vacío en la cima del poder. Es que Perotti todavía no designó el reemplazo para un cargo clave, que tiene dos grandes tareas: coordinar el gabinete y establecer el nexo entre el Ejecutivo y la Legislatura. “Ya cuatro tipos le dijeron que no al gobernador, se han naturalizado cosas que si hubieran sucedido en un gobierno del Frente Progresista hubieran sido un escándalo”, disparó el diputado frentista.

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