Las dos caras de un candidato
Deseo escribir unas líneas, pero por respeto al diario y sus lectores, aclaro no soy periodista, ni pertenezco a ningún partido político, sólo soy argentino nativo y jubilado.

Miércoles 23 de Septiembre de 2015

Deseo escribir unas líneas, pero por respeto al diario y sus lectores, aclaro no soy periodista, ni pertenezco a ningún partido político, sólo soy argentino nativo y jubilado. Aclarado el tema, razono y lo desarrollo. El candidato a presidente Daniel Scioli tuvo mala suerte después de las Paso. Irse al extranjero, para entrevistarse con las máximas autoridades internacionales era inteligente, y si conseguía algo positivo, le ayudaba a ganar en la primera vuelta de las elecciones futuras. Salir del país, antes de las elecciones, era una escape táctico muy bueno, se separaba de los problemas internos, que desgastan. El destino, la naturaleza, su estrella, se opacó con las inundaciones. Por más que se quiso disimular con el tratamiento de su brazo, sus entrevistas, todo fracasó. Si no tenía inundaciones, elecciones en Tucumán que lo desgastaran, su ida a Europa era totalmente positiva. Pero el hombre propone y Dios dispone. Todo empeoró, su autodominio cambió. De ser tranquilo, pacífico, voluntarioso, tolerante, optimista, las circunstancias lo transformaron en un político común. Está todo dicho, habrá que esperar el veredicto de las urnas. Escribí estas líneas porque me aparecieron dos hombres, un Scioli definido, el que fue, y ahora me apareció otro Scioli que no esperaba. Sepa el pueblo votar, es la mejor propaganda para la República.

Carlos A. Borisenko