Domingo 13 de Marzo de 2011
Las tres centrales nucleares operativas en Argentina son de otro tipo y tecnología que las comprometidas por el terremoto en Japón. La diferencia básica es que aquí se utiliza agua pesada en lugar de agua común a presión. Atucha I emplea uranio poco enriquecido y agua pesada (cuya fórmula química es D20, donde la D está por deuterio, o sea, hidrógeno pesado). El tipo de este reactor es PHWR, por sus siglas en inglés (reactor de agua presurizada). Atucha II, más moderna, es similar a varias centrales construidas en Alemania y a Angra II, en Brasil. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) destaca que "cuenta con sistemas de seguridad actualizados, que incluyen el concepto de defensa en profundidad con barreras sucesivas, esfera de contención, separación física entre sistemas de seguridad". Es un esquema de seguridad similar al que ahora se pone a prueba en Japón, centrado en un cascarón de acero como principal contención para los elementos radiactivos. No queda claro si Argentina cuenta con esquemas de refrigeración de emergencia como los que fallaron en Japón. La tercera planta nuclear argentina es Embalse, en Córdoba, y es de tipo CANDU, siglas en inglés que refieren a su origen canadiense y al uso de uranio y deuterio. Usa uranio natural, es decir, no enriquecido, y agua pesada. Argentina desarrolla actualmente otro reactor, conocido como CAREM.