Las charlas de Candi
Suscribo total e incondicionalmente las espectaculares notas de este brillante periodista y escritor. Soy seguidor a ultranza de sus trabajos, de los cuales guardo algunos. El de hace unos días me ha motivado a efectuar este comentario por entender...

Sábado 10 de Noviembre de 2012

Suscribo total e incondicionalmente las espectaculares notas de este brillante periodista y escritor. Soy seguidor a ultranza de sus trabajos, de los cuales guardo algunos. El de hace unos días me ha motivado a efectuar este comentario por entender que es de una verdad incontrastable. En el país de los ciegos el tuerto es rey, los futuros legisladores saben positivamente que les espera si tienen la oportunidad de obtener un escaño. Todo estratega debe analizar concienzudamente la labor que le espera toda vez que tiene que llevar a cabo una labor de su competencia. Sin excepción nosotros, el soberano, también debemos que oficiar de tales a la hora de decidir. Generalmente se vota apelando al pasado colocándonos frente al árbol que no nos permite ver el bosque. Efectivamente, los postulantes conocen a fondo nuestra idiosincrasia. Más de lo mismo durante años. Hubo fracciones que no dejaron terminar el pertinente período presidencial, mortificándoles, bastardeándolos, golpeando las puertas de los cuarteles para que intervenga el salvador castrense de turno. ¿Cuántos períodos con gobiernos de facto sirvieron de algo? Bien, muchos, pero muchos aspiran al poder de una u otra forma, total no hay Justicia prácticamente para nadie. Ni Dios ni la patria se lo demandan. Saben perfectamente bien que es así y es por eso que se atornillan a una poltrona y siguen por años con un descaro que abruma. Lo grave, otros no ya en actividad perciben haberes jubilatorios que no son más que una bofetada a todos los que trabajamos por años y tenemos que recibir un mendrugo, como los perros que aguardan a la hora de la comida debajo de la mesa. Conciencia es un término que pareciera que está en los diccionarios solamente y es una condición que quedó en el viejo cofre de nuestros abuelos. Literalmente se burlan de nosotros, la cosa da para mucho más. No quisiera olvidarme: si la Justicia actúa en función de tal y el derecho está para defender a los débiles, ¿por qué entonces no obra en consecuencia? Las leyes pertinentes están para que sean aplicadas para todo aquel que las trasgreda. Pueda ser que la solvencia moral recale en este querido nuestro país y se radique por mucho tiempo. Pero todos debemos contribuir para que esto sea más que una expresión de deseo. ¿Hicimos mal los deberes para que nos pongan en penitencia?

Oscar H. Rodríguez / DNI 6.004.403