Las cataratas del Iguazú, con menos agua
Debido a la sequía que azota el sur del Brasil y el nordeste de la Argentina, el río Iguazú baja con escaso caudal, por lo que muchos saltos de las cataratas están con mucha menos agua. La Garganta del Diablo, el más reconocido de los 250 saltos que la componen, está afectado.

Sábado 09 de Mayo de 2009

Debido a la sequía que azota el sur del Brasil y el nordeste de la Argentina, el río Iguazú baja con escaso caudal, por lo que muchos saltos de las cataratas están con mucha menos agua. La Garganta del Diablo, el más reconocido de los 250 saltos que la componen, está afectado.

  Los saltos Bossetti, San Martín, Dos Hermanas, Velo de Novia, Alvar Núñez, Arrechea, Floriano, entre otros, muestran rocas grises al desnudo entre follajes e hilos de agua. Los operadores turísticos, agencias hoteleras y funcionarios del Parque Nacional del Iguazú aguardan las lluvias de otoño, que se están haciendo esperar demasiado, algo con pocos antecedentes en esta región.

  Anteayer el hidrómetro de Puerto Andresito, en la frontera oriental de Misiones, marcaba apenas 0,90 metro cuando generalmente la profundidad del río para esta estación oscila entre los 4 y los 5 metros.

  Un informe de la agencia local del Inta consigna que las precipitaciones pluviales en los cuatro primeros meses del año no alcanzaron ni a la mitad del promedio de años anteriores.

  En Misiones, el hecho de que las cataratas se muestren sin agua afecta directamente al sector turístico, que en los últimos años tuvo muy buena rentabilidad y sostenido crecimiento. Sólo en Puerto Iguazú se duplicó el número de camas con la construcción de nuevos hoteles, algunos realmente lujosos. También aumentaron los albergues rurales, generalmente en casas de antiguos colonos de origen europeo, cuyas chacras se encuentran todavía rodeadas de lo que resta de selva virgen.

  Una situación similar se dio en el año 2006, cuando el volumen de agua que en condiciones normales es de 1.350 metros cúbicos por segundo, quedó reducido a solo 225 metros cúbicos por segundo, como ahora.

  Por el contrario, en noviembre de 2008 se registraron 7.600 metros cúbicos por segundo, cuando lo normal es de 1.350 metros cúbicos por segundo.