Las apariencias engañan
Hace un tiempo concurrí por un trámite menor al Hospital Provincial y al ver su estructura edilicia tan deteriorada no pude evitar pensar que si alguna vez necesitaba atención médica no elegiría dicho lugar.

Martes 12 de Junio de 2012

Hace un tiempo concurrí por un trámite menor al Hospital Provincial y al ver su estructura edilicia tan deteriorada no pude evitar pensar que si alguna vez necesitaba atención médica no elegiría dicho lugar. Hasta que la vida me puso a prueba el 29/12/2012, cuando mi papá Antonio Severini, de 89 años, atravesando una enfermedad, fue atendido en primera instancia por el servicio de emergencias Urgencias) al que le agradezco a todo su equipo ya que trabajaron con tanta idoneidad para sacar del cuadro grave y poder internarlo. El traslado se podía hacer por su obra social Osprera al sanatorio Plaza o Laprida, ambos por diferentes motivos no lo aceptaron. No quedó opción, había que recorrer hospitales, el más cercano era el Provincial, y allí lo recibieron, quedó en la UTI en grave estado, con pocas posibilidades de vida. Luego de varias semanas logró recuperarse de aquel trance. Entre internación y externación pasaron cinco largos meses con todo lo que implica emocionalmente para el paciente y familiares. Hoy mi papá ya no está con nosotros, pero aún con todas sus falencias quiero dejar mi sincero agradecimiento a la guardia, UTI, médicos y enfermeros del 1º y 2º piso, asistente social, nutricionistas y especialmente al doctor Leandro Falleroni (internación domiciliaria) que hasta último momento no me soltó la mano, y a su colaborador.

Analía Severini / DNI. 11.968.533; Paula Muzzolon / DNI. 26.550.838