Domingo 23 de Agosto de 2015
Señor gobernador Scioli, vengo de pasar varios días ayudando a mi hijo a que no naufraguen sus sueños, anidados en su hogar, construido con esfuerzo y tenacidad junto a su compañera. No fue el único en Mercedes. Hubo miles en mi pueblo abandonados a su suerte, con un mar de agua desatada sin piedad y las obras públicas hidráulicas de nuestra provincia brillando por su ausencia. Las barriadas populares anochecían en soledad y amanecían en la desesperanza. Sólo se escuchaban en la estremecedora negrura los ladridos de perros perdidos y las voces de quiénes se hablaban por las noches para sentirse menos solos y abrumados. ¿Qué puede saber usted, que construyó su carrera política por un accidente en el agua, de quienes todo pierden por el agua? Agua salvaje que usted no ha contribuido a domesticar en dos períodos de gobierno. ¿Qué puede saber usted señor? Si usted no se ha sentido jamás abandonado a su suerte, sin un mueble sano, una ropa seca, un plato de comida caliente o la mirada de un hijo pidiéndole una explicación a tanta miseria. Entre tanta mediocridad humana que usted representa se levantó la inmensa solidaridad del pueblo, representados por el vecino anónimo, el familiar incondicional, los sacrificados bomberos y cientos de jóvenes que con sus canoas surcaban las manzanas inundadas, llevando una mano amiga a tanto desaliento, a tanta orfandad. Entre esos estaba mi hijo menor, que con un grupo de amigos aprendió a navegar en pocas horas, para socorrer a los condenados de la tierra; perdón, del agua. Ellos representan al futuro con todas las letras, no usted, que estresado escapó a Italia a descansar y regresó por miedo a perder una contienda electoral. Y por nada más. Se lo digo bien directo, repudio su ausencia y su falta de sensibilidad hacia nuestras buenas gentes, que tuvieron solamente la mano solidaria en el verdadero héroe de estas trágicas jornadas: el pueblo. Usted demostró absoluta impericia durante ocho años como gobernador, no soportó el fragor de una campaña de algunas semanas y pretende ser presidente de todos los argentinos. ¡Cuánta necedad! Le repito, tiene mi repudio. En nombre mío, de los míos y de todos los que no pueden escribirle. A lo mejor lo entiende mejor en italiano. ¡Mascalzone!
Oscar Dinova
DNI 12.109.132
Mercedes (Buenos Aires)