Lanzan la colección PelosDePunta, el terror argentino con sello propio
Integra una selección de más de 150 autores. Creada en 2015, ya dio a luz “MalCriados”, “ManoDura” y “TacoAguja”.

Miércoles 10 de Febrero de 2016

Con una prolífica producción literaria surge la colección argentina PelosDePunta que viene a darle nuevos bríos al género terror en la escena local de la mano de tres jóvenes sub-30 que, con una selección de más de 150 autores y artistas, recogen el guante de “un boom de la literatura de terror que fue tan suave y sutil que no llegó a verse completamente, pero que desparramó escritos del género en todo el territorio nacional”, como dicen sus creadores.

Sin ninguna tradición concreta y con el fanatismo a flor de piel de obras de Lovecraft, Stephen King, Horacio Quiroga, Poe, John William Polidori, Arthur Machen, Bram Stoker y Ira Levin, los amigos, escritores y lectores Narciso Rossi, Rubén Risso y Luciana Baca se unieron para crear una colección para “recrear el terror y encontrar nuevas maneras de llegar haciendo un traspaso hacia los escenarios locales”, cuenta Rossi en una entrevista con Télam.

“Si cuentos ominosos, perturbadores, negros, aparecen acá y allá, comienzan a llamar la atención y hay que saber mirarlos. La literatura de terror nacional se nutre de autores como Nicolás Correa, Patricio Chaija o las consagradas Samanta Schewlin y Mariana Enriquez, narradores que dejan lo meramente fantástico o realista para incursionar en un terreno que por estas latitudes estaba aún sin explotar”, agrega.

Con ese diagnóstico, PelosDePunta se creó en junio de 2015 y ya ostenta un catálogo que, a fuerza de una identidad potente, propone al lector un abanico de la literatura oscura vernácula. “Cada tomo de la colección toma el nombre de una frase que comúnmente se usa con sentido figurado para unificar relatos de lo más dispares. A través de una consigna abierta, los autores escriben un cuento que pueda incluirse en el tomo indicado”, cuenta por su parte Risso.

Un breve panorama de algunos de los trece (número clave en esta serie y en el terror universal) libros incluye “MalCriados”, con también trece cuentos protagonizados por niños; “ManoDura” con relatos violentos, duros, buscando sobre todo el impacto del lector; “ChupaCirios” sobre creencias, religiones, demonios y sacerdotes; “TacoAguja”, escrito y protagonizado por mujeres y la novela “BesoNegro”, una historia de porno y terror escrita entre doce autores.

El objetivo, dice Baca, fue “en un primer momento unir autores de todo el país. El solitario trabajo de escribir podía convertirse en algo colectivo a través de una colección de antologías que albergara a buenos representantes de la literatura contemporánea; ofrecemos la oportunidad tanto a autores publicados como a independientes”.

Con la propuesta de “animarse al terror”, entre los convocados están Ignacio Román González, Lucas Berruezo, Marisa Vicentini, Cezary Novek, Walter Koza, Fernando Figueras, Cristian Godoy, José María Marcos, Vanesa O’Toole, Fernanda Bertonatti, Flavia Pantanelli, Martín Cantalupi, Macarena Moraña, Ana Ojeda, Daniela Pasik, Pablo Martínez Burket, Hernán Domínguez Nimo, Matías Bragagnolo y Celso Lunghi.

Muchos autores. “La gama de autores es muy grande. Nuestro trabajo no es difundir autores de terror, sino difundir autores del país. Si el día de mañana alguien decide ver qué se escribió del género en Argentina, podrá contar con una colección que reúne a más de ciento cincuenta escritores con ese tipo de relatos”, remarca Rossi.

Y aclaran que si bien la colección de cuentos de terror finaliza a mediados de este año con los trece volúmenes, “la editorial recibe obras inéditas para su evaluación y continuar con la difusión de autores. 

Acerca de la motivación del género como eje de la editorial, Narciso Rossi explicó que “el terror es un género que viene abriéndose paso desde el inicio mismo de la literatura.
“Ya en 1704 se publicó ‘El castillo de Otranto’, una obra maestra. Desde entonces el miedo es algo que se desparrama. Los tres, hijos de los 80 y 90, compartimos ese gusto por la oscuridad. Argentina es un país poblado de seres mitológicos, de historias aterradoras, de secretos, y creemos que hay mucho por contar en una tierra tan pero tan rica y nutrida” .

Lucía Baca sostiene que a nivel nacional, el terror no tiene una sola cara, tiene muchas y de lo más variadas. Hay historias muy interesantes, apasionantes y en verdad terroríficas. La de Argentina es una literatura cruda, desenmarañada, lista para ser devorada pero que se debate entre dos narrativas todavía no unificadas.

Considera que el terror argentino es en gran medida real, terrenal, tangible, como lo demuestra Correa en “Súcubo”, Sebastián Elesgaray en “Tierra de nadie” o Lucas Berruezo en “Los hombres malos usan sombrero”. Y también hay otro tipo de historias de miedo que se disparan desde un terror psicológico como el que narra Celso Lunghi en “Me verás volver” o Bragagnolo en “Petite Mort”.

En ese marco, Rubén Risso cree que “hay una indiferencia editorial y poca llegada al lector. Estamos demasiado acostumbrados a ver vidrieras llenas de material de editoriales grandes que se compran todo el espacio frente al público”.

“Los lectores no pueden tener idea de cuáles son estas historias verdaderamente geniales si no tienen espacio en la vidriera. Ya existe esta lucha por llegar a la gente de otra manera, por eso estamos ahí, para hacer frente y sumarnos al rescate de la muchedumbre a esas voces que tienen una buena historia para contar”, señala.