Sábado 16 de Mayo de 2009
Dos sofisticados observatorios espaciales con un valor combinado de 2.500 millones de dólares fueron lanzados ayer a bordo del cohete Ariane desde la Guyana Francesa. Se trata de una de las misiones espaciales más importantes de la Agencia Espacial Europea (ESA) con la que se espera obtener nueva información sobre los orígenes y evolución del universo.
El Ariane partió de la plataforma de lanzamiento a las 9.13 (hora de Argentina) en un vuelo que duró poco menos de media hora.
El centro de control en Alemania hizo contacto con los telescopios cuando pasaron sobre el océano Indico, una vez que se separaron de la primera etapa del cohete.
Los observatorios Herschel y Planck serán colocados en órbitas del espacio profundo a 1,5 millón de kilómetros de nuestro planeta.
El Herschel, de 7,5 metros de altura y 4 metros de ancho, es el telescopio más grande que se ha colocado en el espacio. Su espejo primario de 3,5 metros de diámetro es 1,5 veces más grande que el principal espejo reflector del Hubble —el telescopio de la Nasa que ahora está siendo reparado—.
El Herschel será sensible a las bandas de infrarrojo lejano hasta ahora inexploradas y podrá observar las fuentes de luz más débiles y lejanas del universo. Por otra parte, el Planck es un telescopio de reconocimiento. Su misión será monitorear la radiación cósmica que se conoce como la "reliquia" de la primera luz emitida en el espacio unos 380 mil años después del Big Bang.