Lamentable ruta 33
La ruta nacional 33 es una trampa mortal. Decenas de muertos se cuentan por año. Se suman los siniestros. La pasividad de los responsables de los controles de tránsito -que se destacan por su ausencia- es llamativa a pesar de los reiterados anuncios que aparecen luego de cada accidente.

Miércoles 21 de Marzo de 2012

La ruta nacional 33 es una trampa mortal. Decenas de muertos se cuentan por año. Se suman los siniestros. La pasividad de los responsables de los controles de tránsito -que se destacan por su ausencia- es llamativa a pesar de los reiterados anuncios que aparecen luego de cada accidente. Se argumentan razones presupuestarias y denota la falta de compromiso en defensa de la vida y su consecuencia es que inexorablemente desaparecen. Otro factor es la imprudencia, el escaso afecto que muchos conductores tienen por su vida, la de sus seres queridos y sus semejantes que circulan por la misma ruta. En realidad el problema es mucho más profundo, falta educación vial, desde el jardín de infantes y hasta la Universidad, complementada por una publicidad sistemática y sanciones severas para los infractores. El estado de la "33" además ayuda a la falta de controles, escasa educación vial y a la irresponsabilidad de los conductores. Fue construida hasta Chabás en 1933, llegó a Venado Tuerto desde Rosario en 1940 y hace poco más de 30 años a Rufino. Durante ese tiempo se repavimentó en un par de oportunidades, se ensanchó en algunos tramos y se mantuvo en base al bacheo. Su estado es lamentable, con curvas peligrosas, bajos dominados por la niebla, huellas generadas por el tránsito pesado, escasa marcación y una señalización deficitaria. Tal como se plantea en el reclamo que eleva la disputa provincial Miriam Cinalli, la ruta es más angosta que un arco de fútbol. ¿Alguien imagina cruzando dos camiones de gran porte por un arco? La situación se agrava cuando cruza por el centro de los radios urbanos. Se forman colas interminables que incitan al sobrepaso una vez que salen de las poblaciones. No se respetan las normas de tránsito y nadie controla. Por eso es imperioso, urgente, las obras de "travesía" para evitar el mismo en el radio urbano y suburbano. Con "semáforos inteligentes" que agilicen el tránsito. Ampliar banquinas y el ancho de la cinta asfáltica. Otra solución sería la construcción de una tercera mano por tramos, que posibilite descomprimir el tránsito pesado y permitir que se superen los trencitos de camiones tan comunes cuando especialmente se transporta la cosecha -marzo a julio, época en la que circulan 10 mil camiones por día- como ocurre en rutas de doble mano en cualquier país serio y con planificación vial. También es urgente la repavimentación y su ensanche, consolidación de banquinas para detenerse, la construcción de un "mapa de siniestros" para mejorar las obras de prevención vial, tales como cartelería, iluminación, colocación de tachas reflectivas y corrección de dichos tramos. Estamos obligados en la 33 a circular en contramano. La construcción de la autopista Rosario-Rufino -hoy en proyecto- puede demandar entre 8 y 10 años. La misma se construiría sin utilizar la actual traza, paralela a la misma. Para el 2020 duplicaremos el parque automotor, se incrementará en un 50 por ciento la producción de granos. Si no desarrollamos una fuerte campaña de educación vial y mejoramos el estado calamitoso de la Ruta 33, seguiremos llorando muertos y lamentando siniestros.

Osvaldo A. Salomón