Jueves 16 de Febrero de 2012
No puedo menos que calificar de cobarde a la agresión que sufriera días pasados el diputado Díaz Bancalari, golpeado simultáneamente por varios individuos que dijeron ser veteranos de Malvinas. Diciendo actuar de este modo por legítimos motivos, no hicieron más que incitar al odio social contribuyendo además a fortalecer la errónea creencia de que los ciudadanos no tenemos más que derechos para hacer valer, a como de lugar, olvidando las obligaciones de la vida en sociedad. Constituye, a mi juicio, un agravante de esa repulsiva conducta el hecho de que haya sido realizada sobre un hombre mayor que además reviste la representación de los intereses de la sociedad en el sistema democrático, por lo tanto, autoridad y como tal merece respeto y consideración. Sería de desear que los valientes protagonistas de la situación descripta sean sancionados en forma ejemplar con la finalidad de erradicar esa indeseable conducta.
Jorge A. Cardoso