Miércoles 28 de Enero de 2009
Recordando aquella película "Un milagro para Lorenzo", donde los padres de un chico aquejado por una dolencia desconocida no se resignaron al diagnóstico médico, investigaron, estudiaron, lo acompañaron con amor y paciencia hasta lograr encontrar la fórmula que sacó a su hijo de aquel trance, desde el negro febrero de 1977 los socios de la Vigil pasamos por el dolor de ver nuestra institución intervenida por la dictadura militar con la excusa de normalizar la situación económica, sufriendo el saqueo de su patrimonio, exterminio de su proyecto cultural, robo de su identidad, quema de libros, desaparición de máquinas y elementos de los talleres de producción, hasta la lente del telescopio. Pero recuperados del shock del primer momento aunamos fuerzas para que ese hilo de vida que aún le queda sea el conductor hacia una nueva etapa. A 31 años de esperar que se revierta aquella situación, llega la normalización y deseo que resurja la nueva Vigil, con la misma esencia y el espíritu con la que fue fundada, la cultura en base a la participación y el compromiso para dar respuesta a las necesidades de la población con una educación de excelencia, de alto nivel pedagógico, igualdad de oportunidades, solidaridad y ayuda mutua para que las próximas generaciones –al igual que yo, que tuve la posibilidad de crecer y desarrollarme como ser humano–, nuestros hijos y sus descendientes transiten del jardín de infantes a la Universidad adquiriendo una formación que los enriquezca humanamente por el nivel y la experiencia realizada en el proceso educativo.
Susana Marcozzi, susanamarcozzi@hotmail.com