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La Vigil fue recuperada por sus socios históricos después de 35 años

Liquidada y saqueada durante la última dictadura cívico-militar, y con varios encarcelados, asesinados y desaparecidos a sus espaldas. Así se podrían sintetizar los últimos años de la Biblioteca...

Jueves 02 de Agosto de 2012

Liquidada y saqueada durante la última dictadura cívico-militar, y con varios encarcelados, asesinados y desaparecidos a sus espaldas. Así se podrían sintetizar los últimos años de la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, que esta semana despertó de un coma de más de tres décadas, cuando sus socios históricos volvieron a conformar su comisión directiva.

A modo de reparación de la memoria y del proyecto que representó por años la Vigil para los vecinos de Alem y Gaboto, tanto el presidente, Augusto Duri, como el vice, Raúl Frutos, y la secretaria, Antonia Frutos, ocupan hoy los mismos cargos que tenían aquel 25 de febrero de 1977, cuando la entidad cultural fue intervenida por policías armados en un operativo al mando del capitán de corbeta Esteban César Molina.

"Ya estamos trabajando para hacer más socios (ver aparte) y tener un espacio de trabajo, no en cualquier lugar si no acá (Alem al 3000), en los edificios que nos arrebataron, luego ocupó la provincia durante la democracia y que son de la Vigil y sus socios. La restitución legal del patrimonio que entre inmuebles y terrenos hoy está valuado en unos 25 millones de dólares es parte del desafío que queda por delante. También apuntamos a retomar, al menos algo, de lo que fue el proyecto cultural, asistencial y mutualista por el que supo destacarse la Vigil", dijo Duri.

La nueva comisión se conformó el lunes pasado en un acto al que asistió un centenar de personas. Está integrada por 20 miembros. No sólo están los que fueron parte de la última comisión previo a la intervención normalizadora: también hay ex trabajadoresde la mutual, ex bibliotecarios, ex docentes, ex estudiantes primarios o secundarios y vecinos de ayer y de hoy. "Apátridas y marxistas", según los definió el coronel Sócrates Alvarado en el comunicado oficial del 10 de mayo de 1977, con el que se justificó la liquidación de la entidad.

La Vigil fue un proyecto ambicioso y de calidad pedagógica anclado en un barrio de trabajadores de la zona sur de la ciudad, cercano a la estación del Ferrocarril Central Córdoba y al Hogar Asilo Buen Pastor.

Llegó a abrir sedes en otras provincias. Supo tener una guardería modelo, jardín de infantes, primaria y secundaria con doble escolaridad, talleres de música, artes visuales y teatro, gimnasio y actividad deportiva. También erigía una universidad popular, una editorial y una biblioteca con observatorio astronómico (con un potente telescopio que desapareció). Mantenía convenios bibliográficos con 400 entidades del mundo (entre universidades, bibliotecas y centros de investigación) y cosechaba más de 150 mil consultas anuales (según estadísticas de 1975). Además, la Vigil comenzó a construir un barrio para 450 viviendas en 34 hectáreas de Villa Gobernador Gálvez, predio donde hoy se asienta una villa y que seguirá siendo reclamado por la nueva comisión.

"Lo que no se robaron, lo quemaron. Queda un patrimonio de apenas 35 mil volúmenes de los más de 60 mil que eran en la actual biblioteca Pedagógica Eudoro Díaz. También existen algunos cuadros de autos y animales embalsamados. Porque acá había talleres de taxidermia que trabajaban con ejemplares de circos y zoológicos de todo el país. Fue un verdadero genocidio cultural", lamentó uno de los actuales socios, Marcelo Abaca.

La rifa. Pero además, muchos conocieron el proyecto de la Vigil a nivel nacional por la rifa que vendía la entidad desde la década del 50.

Se pagaba en cuotas y tenía importantísimos premios. Muestra de ese emblemático sorteo es una foto de 1957 (ver aparte) con los premios de la primera rifa expuestos en San Martín y Ayolas. El primero era una moto Puma, el segundo una heladera Siam, el tercero una máquina de coser Lander, el cuarto un lavarropas Papaot y el quinto una cocina a kerosene Super Volcán.

Pero, Rodrigazo mediante (devaluación del peso en más del 100 por ciento durante 1975), la venta de los bonos se vio muy afectada. Según relató el fallecido docente de la Vigil Rubén Naranjo en los fascículos "Rosario. Historias de Aquí a la Vuelta", los automóviles contratados como premios a 60 mil pesos y no entregados se pagaron apenas un año más tarde en 700 mil.

"Se vivieron días aciagos para los 20 mil socios, 600 empleados y 3 mil estudiantes", recordó Naranjo, quien sostuvo que esa crisis fue aprovechada por el poder militar.

Pero para los nuevos socios aún hay esperanzas. No sólo porque ya se pusieron a trabajar y tuvieron reuniones con funcionarios provinciales y legisladores sino porque se abrió una causa en la Justicia.

"En el marco de la causa contra Agustín Feced (sobre homicidios y torturas), el juez Marcelo Bailaque (del Tribunal Federal Nº 4) abrió una investigación en la que pidió un sumario de averiguación de la situación de la biblioteca", añadió el socio Nº 9.238 de la Vigil de la década del 70, Marcelo Scalona, actual apoderado legal de la entidad.

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