La vigencia de George Orwell
Los gobiernos populistas vernáculos se empeñan, con todo éxito, en demostrar el absoluto realismo y la contundente vigencia de los tres eslóganes del partido en la gran obra distópica de George Orwell.

Lunes 22 de Septiembre de 2014

Los gobiernos populistas vernáculos se empeñan, con todo éxito, en demostrar el absoluto realismo y la contundente vigencia de los tres eslóganes del partido en la gran obra distópica de George Orwell, en su angustiante y a la vez esclarecedora advertencia contra los totalitarismos, la novela “1984”: “La guerra es la paz”: contar siempre con uno, varios o sucesivos enemigos externos a mano –el FMI, el campo, el imperialismo yanqui, la derecha, la oposición, Clarín, TN, Magnetto, Lanata, el cardenal Bergoglio, el juez Griesa y los fondos buitre– para echarles la culpa no sólo de las amenazas y perjuicios reales o potenciales que representan, sino de absolutamente todo lo que no funciona; es una estratagema muy útil para que las clases dirigentes consoliden y amplíen su poder y disfruten de los privilegios que el poder otorga. “La libertad es la esclavitud”: la absoluta sujeción de una parte de la sociedad a un dogma (un relato) sostenido contra toda evidencia y mediante la renuncia implícita a la objetividad, y la condena contra una proporción muy grande de la población a permanecer por siempre en el límite de la subsistencia pero a la vez como forzada a agradecer que no baje de ese nivel por las migajas que le arroja el Estado, son otra base de sustentación e incremento del poder de las élites dirigentes. “La ignorancia es la fuerza”: las noticias respecto de la suspensión del “estigma” de los aplazos, provenientes de una provincia afín y totalmente arrastrada y sumisa frente al modelo tropical y popular que se impulsa desde el gobierno nacional, liberan de hacer cualquier aclaración adicional respecto de este slogan. Si se agrega a ello la mención al proyecto de un caracterizado legislador, que defiende el mismo modelo a los golpes, para confiar el cuidado y la educación de niños en la etapa inicial de su infancia a personas que sólo necesiten acreditar militancia como demostrativo de idoneidad para desempeñar tales tareas. En fin, cualquier lector racional estará en condiciones de apreciar con justeza la gravedad del momento.


Andrés C. Argutti
DNI 23.674.666